La Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, presentó hoy una investigación que concluye que en el conflicto armado en la región etíope del Tigré "existen motivos razonables para creer que las partes (...) cometieron crímenes de guerra y contra la humanidad".

El documento, elaborado de modo conjunto por la ONU y la Comisión Etíope de Derechos Humanos, asegura que "la gravedad de las violaciones y las agresiones que hemos censado señala la necesidad de responsabilizar a sus autores, sea cual sea su bando", informó la agencia de noticias AFP.

"Existen motivos razonables para creer que todas las partes (...) cometieron violaciones del derecho internacional, de los derechos humanos, del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los refugiados, algunas de las cuales pueden constituir crímenes de guerra y contra la humanidad", concluye este informe.

La guerra entre los rebeldes del Tigré y el Ejecutivo central de Etiopía estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el primer ministro etíope ordenó una ofensiva contra el Frente de Liberación Popular de Tigré (FPLT) en represalia por un ataque contra una base militar federa, después de una escalada de tensiones políticas.

Desde el inicio del conflicto miles de personas murieron, unos dos millones fueron desplazadas internamente en Tigré y al menos 75.000 etíopes huyeron al vecino Sudán, según datos oficiales.

Además, casi siete millones de personas afrontan una "crisis de hambre" por la guerra, advirtió en septiembre el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.

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La investigación fue presentada hoy simultáneamente pero no conjuntamente en Etiopía por Daniel Bekele, comisario en jefe de la comisión etíope.

Bekele, dijo que la investigación "es la ocasión de todas las partes para reconocer su responsabilidad, comprometerse a tomar medidas concretas en materia de responsabilidad y reparación a las víctimas y encontrar una solución sostenible para poner fin al sufrimiento de millones de personas",

El informe denuncia, basándose en testigos, ataques indiscriminados contra civiles, ejecuciones extrajudiciales, tortura, secuestros, detenciones arbitrarias o violaciones sexuales y saqueos.

Para su elaboración, los investigadores se reunieron con mujeres sobrevivientes, la mitad de las cuales fueron víctimas de violaciones colectivas, aunque también hubo hombres que sufrieron violencia sexual.

La tortura es endémica, con "víctimas golpeadas con cables eléctricos y barras de hierro, detenidas en secreto, amenazadas con armas de fuego en su cabeza y privadas de comida o agua".

También informa de masacres que costaron la vida a cientos de civiles y acusa a todas las partes de haber atacado escuelas, hospitales o lugares de culto.

El documento abarca el periodo del 3 de noviembre de 2020, fecha de la ofensiva contra el FPLT, hasta el 28 de junio, cuando el Gobierno declaró un alto el fuego unilateral.

Desde entonces, la situación en el terreno evolucionó mucho, hasta el punto que el Gobierno etíope declaró ayer el estado de urgencia en el país ante el avance del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF) hacia la capital. (Télam)