La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un ente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), denunció hoy el cierre "acelerado de espacios democráticos" en Nicaragua, a cuyo presidente Daniel Ortega le reprochó haber ilegalizado 25 organizaciones de la sociedad civil.

El pronunciamiento se produjo después de que este fin de semana el gobierno de Ortega anunciara su salida anticipada de la OEA y se apropiara del edificio del organismo en Managua, al que hoy declaró "de utilidad pública" para instalar allí un museo.

"La CIDH urge a Nicaragua a restablecer las garantías y libertades democráticas y a cesar todo tipo de persecución judicial, administrativa o de cualquier otra índole contra las personas y organizaciones que ejercen actividades legítimas y de relevancia democrática", expresó el organismo en un comunicado.

La Asamblea Legislativa de Nicaragua, controlada por el partido de Ortega, ordenó el miércoles pasado anular la personería jurídica de 25 organizaciones no gubernamentales (ONG) alegando incumplimiento de la normativa que regula a las entidades sin fines de lucro.

"Con estas, serían más de 160 las organizaciones de la sociedad civil con personerías jurídicas canceladas por orden del poder legislativo, como parte de la estrategia de cierre de espacios democráticos de participación que lidera el Ejecutivo", objetó la CIDH.

En particular, deploró el cierre de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), fundada en 1991 y uno de los organismos humanitarios que documentó la represión de las protestas antigubernamentales de 2018, en la que murieron al menos 355 personas.

La CIDH dijo que los integrantes de la CPDH son beneficiarios de medidas provisionales otorgadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) desde 2019 por las amenazas y riesgos a su integridad como consecuencia de su labor, refirió la agencia de noticias AFP.

Ortega, en el poder desde 2007, cerró el domingo la oficina de la OEA en Managua y adelantó la salida de los representantes de Nicaragua ante el bloque regional, del cual ya había anunciado su retiro en noviembre.

En una carta leída a través de una transmisión oficial, el gobierno anunció que "a partir de esta fecha" Nicaragua dejaba de formar parte "de todos los engañosos mecanismos de este engendro, llámense Consejo Permanente, llámense comisiones, llámense reuniones, llámense Cumbre de las Américas".

"Tampoco tendrá, este infame organismo, en consecuencia, oficinas en nuestro país. Su sede local ha sido cerrada", agregó.

Tras el anuncio, agentes de la policía permanecían para "resguardo" en las afueras de la que era la sede de la OEA en Managua, según fotos y videos divulgados por medios oficiales.

La secretaria de la OEA, por su parte, denunció la "ocupación ilegítima" de sus oficinas, que calificó como una violación de las normas internacionales, según un comunicado divulgado en internet.

Esta tarde, la vicepresidenta y esposa de Ortega, Rosario Murillo, anunció que el edificio que hasta ahora albergó a la OEA "ha sido declarado de utilidad pública y pasará al Estado" y que allí se instalará un "museo de la infamia". (Télam)