La líder ultraderechista francesa, Marine Le Pen, empezó hoy a ser juzgada por haber publicado en Twitter fotos de ejecuciones cometidas por la milicia islamista radical Estado Islámico (EI).

Le Pen, que llegó a segunda vuelta en las elecciones presidenciales de 2017, es acusada de haber publicado mensajes violentos que pueden socavar la dignidad humana y ser vistos por menores, lo cual puede conllevar una pena de hasta tres años de cárcel y una multa de 75.000 euros (90.000 dólares).

La lider ultraderechista se considera víctima de un "juicio político".

"Los medios publican las imágenes, los editorialistas las publican, los periódicos las publican, los canales TV las publican y nunca nadie fue a juicio por eso", declaró ante la prensa al llegar al tribunal de Nanterre, un suburbio de París, según informó la agencia de noticias AFP.

Su abogado David Dassa-le Deist, en tanto, aseguró que Le Pen "no tenía intención, ni siquiera conciencia, de poner en peligro a ningún menor. Respondió a un ataque, a una provocación, por parte de un periodista".

El letrado acusó a los fiscales de "discriminación" y de "deformar el espíritu y la letra de una ley extremadamente importante, que fue creada para proteger la integridad moral de los menores contra personas peligrosas o perversas, para socavar la libertad de expresión" de Le Pen.

La política colgó varias fotografías de ejecuciones cometidas por el EI en diciembre de 2015, unas semanas después de que yihadistas que se reivindicaban de ese mismo grupo mataran a 130 personas en los atentados de París.

Lo hizo en respuesta a un periodista que había comparado a su partido (Frente Nacional, ahora bautizado Agrupación Nacional) con el grupo yihadista.

"¡Eso es el EI!", escribió Le Pen en un tuit acompañado de imágenes de algunas de las atrocidades cometidas por los yihadistas, como la de un soldado sirio aplastado por un tanque o la de un piloto jordano quemado vivo dentro de una jaula.

También publicó la foto del cadáver decapitado del periodista estadounidense James Foley, con la cabeza colocada sobre su espalda, antes de retirarla a petición de la familia del reportero estadounidense. La publicación de estas imágenes provocó una condena generalizada en el país.

Junto a ella en el banquillo de los acusados se sienta el eurodiputado Gilbert Collard, miembro del mismo partido, que publicó mensajes similares.

El juicio debía celebrarse inicialmente en 2019 pero fue pospuesto dos veces debido a la pandemia de Covid-19.

El proceso se suma a otros problemas con la justicia que arrastra Le Pen, que ya se enfrenta a denuncias de que ella y otros funcionarios del partido gastaron indebidamente millones de euros en fondos públicos para pagar a sus asistentes mientras servían en el Parlamento Europeo.

Los investigadores calculan que se desviaron casi siete millones de euros del Parlamento Europeo entre 2009 y 2017. Todavía no se fijó la fecha del eventual juicio.

Marine Le Pen, de 52 años, es la hija de Jean-Marie Le Pen, cofundador del partido ultraderechista francés y desde que tomó el control del principal partido de extrema derecha de Francia en 2011, la candidata antiinmigración y antieuropea se presentó dos veces a la carrera presidencial (2012 y 2017), y los últimos sondeos la muestran más cerca que nunca del Elíseo de cara a las presidenciales de 2022.

Si la primera vuelta se celebrara hoy, Le Pen tendría la mayor cantidad de sufragios, con entre 25% a 26,5% de votos, por delante del presidente Emmanuel Macron (centro-derecha) que recabaría entre 24% a 27%, según un sondeo del instituto Ipsos Sopra-Steria.

Macron, no obstante, ganaría con 56% de los votos en el balotaje. (Télam)