El Tribunal constitucional de Polonia profundizó hoy las diferencias con la Unión Europea al sentenciar que parte de la Convención europea de derechos humanos es incompatible con la Constitución polaca vigente.

"El Tribunal constitucional se deslinda de una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que viola nuestro sistema judicial", escribió en la red Twitter el viceministro de Justicia polaco, Sebastian Kaleta.

La referencia es a una polémica reforma del sistema jurídico polaco que según Bruselas socava la independencia del poder judicial.

Kaleta consideró que el de hoy fue "un gran día para el Estado de derecho y la soberanía polacos", porque se detuvo "un nuevo intento de injerencia externa ilegal en el sistema (judicial) polaco".

En cambio, para la secretaria general del Consejo de Europa, una organización paneuropea independiente de la UE y con sede en Estrasburgo, Marija Pejčinović Buric, “la sentencia de hoy del Tribunal constitucional polaco no tiene precedentes y suscita graves preocupaciones".

"Los 47 Estados miembros del Consejo de Europa, incluida Polonia, se han comprometido a garantizar los derechos y libertades establecidos en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, tal y como lo interpreta el TEDH", dijo Buric en un comunicado, citado por la agencia AFP.

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La dirigente insistió en que “los Estados miembros también están obligados a ejecutar las sentencias del Tribunal", y se comprometió a "evaluar cuidadosamente el razonamiento" del Tribunal Constitucional polaco y los "efectos" de su decisión.

El Ministerio de Justicia polaco había solicitado a su Tribunal constitucional que se pronunciase tras una sentencia del TEDH, de mayo, que ponía en cuestión la legalidad de la designación de los magistrados del propio Tribunal constitucional.

El gobierno conservador-populista de Varsovia mantiene una acalorada disputa con la UE por sus reformas del sistema judicial.

El mes pasado, Polonia había sido condenada por el máximo tribunal de la UE a pagar una multa de un 1,2 millones de dólares diarios por no haber puesto fin a las actividades de la Cámara disciplinaria de la Corte Suprema, institución clave de una controvertida reforma de la Justicia polaca.

Esa sanción financiera fue pedida el 7 de septiembre por la Comisión Europea, el Ejecutivo de la UE, y se inscribió en el contexto de un duro contencioso entre el bloque continental y Polonia sobre el Estado de derecho y la independencia de la Justicia. (Télam)