El Supremo Tribunal de Justicia (STJ) de la isla africana Cabo Verde avaló hoy la extradición a Estados Unidos del empresario colombiano Álex Saab, acusado de ser testaferro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dos días después de que un juzgado regional pidiera que fuera puesto en libertad, informó la prensa internacional.

El STJ confirmó “la autorización judicial para la extradición del acusado a Estados Unidos”, por lo que sigue firme la posibilidad de que Saab -que permanece bajo arresto domiciliario en la isla- sea trasladado, según la agencia de noticias Europa Press.

Saab, de 49 años, tiene una causa abierta en un tribunal federal de Florida por un cargo de blanqueo de capitales en relación con supuestos sobornos de funcionarios venezolanos.

El empresario, que ejercía oficialmente de “enviado” de Maduro para negociar acuerdos económicos, negó cualquier responsabilidad y sus abogados -entre ellos, el exjuez español Baltasar Garzón- tratan de evitar su extradición.

Otro de sus defensores, Femi Falana, anunció que recurrirá al Tribunal Constitucional con el fin de que “el embajador Saab sea liberado”.

Se basará para ese reclamo en una sentencia que dictó el lunes el tribunal de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao), que consideró que las fuerzas de seguridad de Cabo Verde actuaron en forma arbitraria al detener a Saab y, por lo tanto, debería ser liberado.

Saab fue detenido el 12 de junio de 2020 en Comarca Do Sal, en la isla africana, cuando un avión privado en el que viajaba de Rusia a Irán realizó una escala técnica para cargar combustible.

La cancillería venezolana afirmó que Saab viajaba en calidad de “agente” del gobierno de Maduro para realizar gestiones relacionadas con la obtención de alimentos e insumos médicos para combatir el coronavirus.

La oposición venezolana sostiene que el detenido era el encargado de gestionar el “dinero mal habido” del mandatario chavista, supuestamente obtenido de actividades ilícitas como la minería ilegal y el narcotráfico, y también como el “cerebro” de la denominada operación Alacrán, de captación de diputados opositores para arrebatar la presidencia del parlamento a Juan Guaidó a comienzos de 2020.

El 25 de julio de 2019, Estados Unidos incluyó a Saab, a dos de sus hijos y a su socio Álvaro Pulido en una lista de 10 personas -entre las cuales también estaban tres hijastros de Maduro- y 10 empresas a los que aplicó sanciones económicas por su supuesta vinculación con negocios irregulares con autoridades de Venezuela.

El Departamento del Tesoro lo señaló entonces como el eje de “una vasta red de corrupción que permitió al ex (sic) presidente Nicolás Maduro y a su régimen obtener un significativo beneficio de las importaciones de comida y su distribución en Venezuela” y lavó activos por al menos 350 millones de dólares.

Saab también es requerido por la justicia colombiana, que lo acusa de lavado de activos y tres días antes de que fuera detenido en Cabo Verde le dictó la extinción del dominio de siete inmuebles valuados en conjunto en cerca de 10 millones de dólares. (Télam)