La Justicia de Bolivia rechazó un recurso presentado por la expresidenta de facto Jeanine Áñez para ser procesada en un juicio de responsabilidades y no ante la Justicia ordinaria al reclamar que se considerase su calidad de exmandataria.

La Sala Penal Segunda del Tribunal de la Paz descartó esta opción, según informa el periódico boliviano Los Tiempos, mientras el equipo de la expresidenta de facto denunció que la Justicia en el país sudamericano "está sometida al poder".

A través de un mensaje en su perfil de Twitter, Áñez y su defensa arremetieron contra la decisión de la Justicia boliviana y denunciaron que es "víctima de violencia procesal y política", al tiempo que lamentaron que siga "detenida sin delito".

Áñez se encuentra en prisión preventiva desde marzo acusada de "sedición, terrorismo, conspiración y genocidio", entre otros delitos, por participación en el golpe de Estado perpetrado contra el expresidente Evo Morales.

Intentó suicidarse a mediados de agosto, en pleno deterioro de su estado de salud, según denunció su círculo más cercano.

Entre otros cargos, la exmandataria de facto enfrenta uno por "genocidio" que surge de la denuncia de familiares de las víctimas de la represión el 15 de noviembre de 2019 en el poblado de Sacaba, cercano a la ciudad central de Cochabamba, y el 19 de noviembre en la planta de gas de Senkata en la ciudad de El Alto, vecina a La Paz.

En un informe presentado el 18 de agosto, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), contabilizó que fueron 22 los muertos en ambos incidentes, que calificó de "masacres".

También hay otros dos juicios en curso, aunque por la vía penal y ordinaria: uno por supuestos delitos de sedición, terrorismo y conspiración y el otro por incumplimiento de deberes públicos.

Áñez se proclamó presidenta interina en una sesión del Senado sin quórum el 12 de noviembre de 2019, dos días después de que Morales se viera obligado a renunciar presionado por una rebelión militar, antes de exiliarse en México y luego en la Argentina.

Las imágenes de sus autoproclamación con la biblia, figuras de la virgen y un Gabinete repleto de militares dieron la vuelta al mundo.

Un año después, Áñez dejó el poder tras la elección del presidente Luis Arce -con más del 55% de las preferencias y 28 puntos porcentuales por sobre su rival Carlos Mesa-, y en marzo fue detenida. (Télam)