Los comunistas se sumaron hoy al frente unido con el que los principales partidos de izquierda en Francia buscan arrebatar la mayoría parlamentaria al presidente liberal, Emmanuel Macron, en las elecciones legislativas de junio.

El Partido Comunista Francés (PCF) alcanzó un acuerdo con el partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI), al igual que los ecologistas el domingo por la noche.

"Acuerdo entre La Francia Insumisa y el PCF para las próximas elecciones legislativas", anunció la última formación en su cuenta Twitter, después que su consejo nacional aprobara el pacto por 120 votos a favor, 25 en contra y 13 abstenciones.

En la estela del casi 22% de votos logrados por el candidato de izquierda Jean-Luc Mélenchon, que se quedó en abril a las puertas del balotaje de la elección presidencial, los partidos de izquierda buscan ahora unirse para las legislativas del 12 y 19 de junio.

El objetivo es impedir una mayoría en el Parlamento favorable a Macron, reelegido el 24 de abril frente a su rival de ultraderecha Marine Le Pen, e impedir así reformas como el retraso de la edad de jubilación de 62 a 65 años, impopular entre votantes de izquierda, consignó la agencia de noticias AFP.

Gran parte de franceses, según dos sondeos publicados justo después de su reelección, quiere que el mandatario centrista pierda la mayoría parlamentaria, que goza desde 2017 en la Cámara baja, lo que abriría la puerta a la "cohabitación".

Francia ya conoció este modelo en el pasado. En 1997, Jacques Chirac nombró como primer ministro al socialista Lionel Jospin. El presidente conservador había sido previamente el primer ministro entre 1986 y 1988 de su predecesor socialista, François Mitterrand.

Jospin llegó al puesto de primer ministro precisamente tras la alianza de partidos en una "izquierda plural", liderada por el socialista y en la que participaron entonces los ecologistas, los comunistas y el Partido Radical de Izquierda (PRG).

La actual "Nueva Unión Popular", de completarse, estaría liderada por Mélenchon, máxime cuando el resto de formaciones obtuvo menos de un 5% de votos en la pasada presidencial.

El último escollo para el frente es el Partido Socialista (PS), con el que continúan las discusiones.

El negociador de LFI, Manuel Bompard, indicó hoy que los últimos diferendos son sobre puntos del programa, pero "esencialmente" sobre el reparto de las circunscripciones, una cuestión clave cuando el sistema electoral francés es uninominal a dos vueltas. (Télam)