(Por Alberto Galeano) La llegada de un grupo de senadores franceses a Taiwán avivó esta semana la tensión en ese archipiélago, donde 149 aviones chinos sobrevolaron la zona de defensa taiwanesa, en un incidente que China comparó con la venta de armas que constantemente realiza Estados Unidos a Taipéi.

Más allá de los reproches mutuos, la crisis se ha incrementado en el estrecho de Formosa, que separa Taiwán de China, debido a que Beijing se ha mostrado inflexible en su decisión de recuperar esa zona que se apartó del continente tras la guerra civil de 1949.

La situación no ha cambiado con la llegada del presidente Joe Biden al Gobierno de Estados Unidos, pues a principios de agosto la Casa Blanca aprobó su primera venta de armas a Taipéi por 750 millones de dólares.

Al conflicto desatado por el vuelo de los aviones de guerra chinos en la zona de defensa de Taiwán, durante cuatro días, desde el viernes al lunes pasado, se sumó la noticia difundida por The Wall Street Journal de que una unidad de las fuerzas especiales estadounidenses entrena desde hace un año a militares de Taipéi, confirmada luego por el Pentágono.

A este grupo se agrega también un contingente de marines que adiestran a las fuerzas taiwanesas en el uso de pequeñas embarcaciones ante una posible ataque de Beijing.

Estados Unidos calificó de "desestabilizadora" la actitud de China de enviar una flotilla de aviones, pero Beijing respondió que las ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán eran también "provocativas".

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"China tiene suficiente autoridad para arrasar a Taiwán, sobre todo porque es una potencia nuclear. Pero, además, en un conflicto convencional cuenta con el poder de fuego necesario para abatir a Taipéi", señaló a Télam Juan Battaleme, experto en defensa y profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

El analista afirmó: "Si Taipéi se ve amenazado, la Casa Blanca puede llegar a responder. Eso explica por qué hay provisión de armas constantes para mantener el arsenal taiwanés sumamente actualizado".

"Taiwán (con una población de casi 24 millones) tiene una fuerza aérea y naval muy moderna, lo cual aumenta los costos militares de China. Ese es, realmente, el equilibro en esa zona", opinó el académico.

Battaleme explicó que en medio de esta panorama está el Aukus, el nuevo pacto de defensa firmado entre Australia, el Reino Unido y Estados Unidos (de allí su siglas en inglés), armado "directamente contra China en la zona Indo-Pacífico".

"Por eso, lo que se ha visto esta semana es un aumento de las incursiones aéreas en la zona de distensión, que es un lugar continuo que puede disparar un error de cálculo de los taiwaneses", reflexionó el experto.

La crisis provocó que la presidenta taiwanesa, Tsai Ingwen, escribiera un artículo en la revista estadounidense Foreign Affairs en el que prometió que su país "hará todo lo que sea necesario" para defenderse a sí misma de Beijing.

Tsai, de 65 años, del Partido Progresista Democrático (PPD), que gobierna Taiwán desde 2016, advirtió que Taipéi no busca un enfrentamiento militar con el gigante asiático.

En este contexto, un grupo de cuatro senadores franceses, liderados por Alain Richard, de 76 años, del gobernante partido La República en Marcha, llegó el jueves a Taiwán para una visita que, según China, dañará los lazos de Beijing con Francia.

Paralelamente, el ministro de Defensa de Taiwán, Chiu Kuo-cheng, dijo ante el Congreso que la tensión militar entre Taipéi y Beijing se encuentra en el peor momento de los últimos 40 años, y que temía una invasión china a partir de 2025.

"(Beijing) es capaz de hacerlo ahora, pero tiene que calcular los costos que tendría que pagar y qué resultado quiere obtener. A partir de 2025, el costo y las pérdidas caerían al mínimo", dijo Chiu.

Para Gustavo Cardozo, profesor en Relaciones Internacionales de la Universidad Regional del Noroeste del Estado brasileño de Rio Grande do Sul (Unijui), la visita del grupo de senadores a Taipéi "responde a la preocupación manifiesta de Francia por la denominada diplomacia ´Guerrero Lobo´ de China, adoptada presuntamente por el Gobierno del líder Xi Jinping.

Este tipo de diplomacia se hizo popular durante la pandemia de Covid-19, y su nombre se inspira en la película de acción "Wolf Warrior 2", un filme chino de 2017, según la cadena BBC.

Antes, supuestamente, el estilo chino era "discreto y enigmático".

Para Cardozo, "esta actitud busca asfixiar a Taiwán, algo que París y otros gobiernos europeos no están dispuestos a tolerar, dado su posible impacto en la seguridad e intereses de la Unión Europea (UE) en la región".

Cardozo dijo que "hay una visión compartida con EEUU de incrementar los acuerdos de cooperación y comercio en tecnología de punta orientados al desarrollo militar con Taipéi, algo que China se opone enérgicamente, por el potencial de este pequeño país asiático en estos segmentos". (Télam)