La fiscalía pedirá ocho años de cárcel contra el expresidente de Panamá Ricardo Martinelli por presunto espionaje a opositores, dentro de un nuevo juicio que enfrenta desde hoy en un caso por el que había sido absuelto anteriormente.

El exgobernante, de 69 años, enfrenta cargos por la presunta comisión de dos delitos: interceptación de telecomunicaciones y seguimiento, persecución y vigilancia sin autorización judicial.

"Las pruebas son irrefutables" en su contra, manifestó la fiscal Diana Callender durante la presentación del caso.

Pero el implicado sostuvo que "este es un juicio político que ya fue juzgado".

"No he sido imputado, ya está prescrito y sin embargo quieren políticamente hacer una mofa de esto", se quejó Martinelli a su llegada al juzgado como copiloto de un lujoso auto del que se bajó con un andador y con presencia de numerosos periodistas, policías y seguidores.

Por último, dijo que lo que desea es que "Panamá se reconcilie, vaya para adelante y no pierda el tiempo en esta babosada".

"La pena máxima es de cuatro años para cada delito, así que podría enfrentarse a una pena máxima de 8 años y es lo que tenemos nosotros pensado" pedir al tribunal, señaló el fiscal superior, Ricaurte González, citado por medios locales y la agencia de noticias AFP.

Según las acusaciones, Martinelli habría ordenado a los aparatos de inteligencia del Estado panameño espiar, entre 2012 y 2014, a unos 150 opositores a su gobierno.

El político ya fue juzgado por este caso en 2019 y la fiscalía pidió entonces 21 años de cárcel por la presunta comisión de cuatro delitos por espionaje y peculado (malversación de fondos públicos).

El tribunal que lo juzgó entonces lo declaró "no culpable", pero un año después otro de apelaciones anuló la sentencia y ordenó repetir el juicio sin las acusaciones de peculado.

Martinelli, un multimillonario magnate de los supermercados, ganó la presidencia en 2009 con un fuerte discurso contra la clase política y la corrupción.

Pero tras finalizar su mandato la justicia lo investigó por múltiples escándalos durante su gestión, de la que una docena de ministros terminaron detenidos. (Télam)