La Procuraduría General del Estado de Bolivia tiene abiertas una quincena de investigaciones por presuntos hechos de corrupción cometidos durante el gobierno de facto que encabezó Jeanine Áñez, reveló hoy el titular de esa dependencia, Wilfredo Chávez.

“Es un grupo grande de procesos que estamos siguiendo”, sostuvo Chávez, que advirtió que durante el gobierno de facto se dejó “en indefensión al Estado” porque los funcionarios de la gestión anterior “priorizaron la persecución política y los gastos dispendiosos”.

En declaraciones a radio Patria Nueva, recogidas por la estatal agencia ABI, el funcionario incluyó entre los casos en investigación “el manejo anómalo de 11 millones de (pesos) bolivianos (poco más de 1.500.000 dólares), compras en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), pagos irregulares en ENTEL, y en viviendas”.

Como ejemplo, Chávez mencionó que exautoridades de la Procuraduría pagaron en su última jornada de gestión 90.000 bolivianos (casi 13.000 dólares) “en concepto de viáticos y viajes”, y que en 24 días realizaron “un desembolso de dinero por más de 11,2 millones”.

Otros casos son la paralización de la Planta de Bulo Bulo, una planta de amoníaco y urea en las afueras de Cochabamba, y la destrucción de una costosa turbina. “Esto es criminal”, sostuvo, y agregó a la lista la “compra irregular de respiradores”, apenas desatada la epidemia de coronavirus.

Chávez denunció además que hubo compras efectuadas por YPFB para la instalación y funcionamiento de presuntos hospitales móviles, “lo que se constituyó en un engaño y un gasto millonario”, y nombró como “otro caso en la mira” el intento de “devolución irregular” de las acciones de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica (Elfec) en Cochabamba.

“En todos lados encontramos problemas”, afirmó Chávez, quien cuestionó un pago “millonario e irregular de beneficios sociales” en la empresa telefónica Entel, “que motivó la fuga de un exdirectivo” y un robo ocurrido en los almacenes del Ministerio de Salud.

Para el funcionario, el anterior gobierno tomó a “las empresas estratégicas como botín de guerra”.

Áñez ocupó la jefatura del Palacio Quemado tras el golpe institucional contra Evo Morales, en noviembre de 2019. (Télam)