(Por Corresponsal).- Después de duras derrotas electorales que los forzaron a reconocer errores pero con la convicción de que solo unidos tienen chances en noviembre, los partidos de la coalición oficialista de derecha en Chile definirán este domingo en las primarias presidenciales quién será su candidato entre cuatro competidores, tres de los cuales vienen de ser ministros del actual Gobierno.

La coalición Chile Vamos llega a esta nueva cita electoral después de la dura derrota que sufrió el 15 y 16 de mayo pasado en los comicios de constituyentes, gobernadores y alcaldes (intendentes), un resultado que obligó al propio presidente Sebastián Piñera a reconocer "errores" y prometer escuchar más las demandas de la sociedad.

Tiene cuatro candidatos en disputa: Joaquín Lavín, exalcalde de la acaudalada comuna de Las Condes de la pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI); Sebastián Sichel, independiente y exMinistro de Piñera; Mario Desbordes, excarabinero, exMinistro de Defensa y abanderado de Renovación Nacional (RN); e Ignacio Briones, economista, exMinistro de Piñera y militante de Evolución Política (Evopoli).

Tres de los cuatro candidatos -Sichel, Briones y Desbordes- fueron parte en algún momento del Gabinete del actual Gobierno de Piñera, quien no tiene permitido por ley presentarse a un nuevo mandato seguido.

El favorito en esta interna es el único que no fue Ministro de este Gobierno de Piñera, Lavín, un economista de 67 años que ya compitió por la Presidencia en 1999 y perdió por muy poco en el balotaje frente al socialista Ricardo Lagos.

Por su parte, Desbordes, excarabinero de 52 años, fue ministro de Defensa del segundo Gobierno de Piñera y también fue el presidente de su partido, RN, la fuerza a la que pertenece el actual mandatario.

Briones, en tanto, ocupó la cartera de Hacienda desde el 28 de octubre de 2019, en pleno estallido social, hasta enero de 2021, cuando dejó el cargo para impulsar sus aspiraciones presidenciales.

El único precandidato que no es militante de un partido político tradicional conservador es Sichel, que viene de ser presidente del Banco Estado, la principal entidad pública de Chile, y ministro de Desarrollo Social de Piñera.

Los candidatos han participado en diferentes debates televisados, en los que han chocado sobre los principales temas de la contingencia chilena, como el caso del conflicto mapuche en la región de La Araucanía o el tema de la violación a los derechos humanos.

"Sin duda, no hay estado de derecho. En algunas zonas se justifica el estado de sitio, por lo menos en la zona roja de La Araucanía", sostuvo Lavín, mientras que Sichel calificó de "terrorismo" lo que ocurre en el Sur y advirtió que, si no se ataca el tema, "el estado de derecho va a temblar".

En cambio, Mario Desbordes opinó que el país tiene "compromisos sociales, culturales y políticos con los pueblos originarios que cumplir" para poder ponerle fin al conflicto, y usar "todas las armas del estado de derecho" para combatir la violencia en la zona.

"El Estado ha fracasado y en muchos Gobiernos", agregó, por su parte, Ignacio Briones sobre esta tensa situación.

Otro tema en el que las diferencias han sido aún más marcadas fue el debate sobre los derechos humanos en Chile.

Desbordes afirmó que "no hay violaciones sistemáticas" desde el estallido social, mientras que Lavín y Sichel las condenaron abiertamente y Briones dijo que "hubo casos de atropellos, pero no hay una política de violación sistemática".

Según informes de organizaciones como el Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile o Amnistía Internacional, en el país se han cometido violaciones a los derechos fundamentales durante las protestas que comenzaron en octubre de 2019.

Un mayor consenso, en cambio, mostraron los candidatos de derecha en diferentes entrevistas y debates, cuando se trató de desmarcarse de la gestión de la pandemia y del estallido social de 2019 del actual Gobierno.

Además, todos coincidieron en una visión de política laboral, en la que se aumenten los ingresos de los trabajadores a nivel nacional y de forma permanente ante el golpe al bolsillo generado por la pandemia.

Sobre el tema pensiones, uno de los más sensibles para la coalición gobernante en los últimos tiempos, ninguno habló de cambiar a la actual y cuestionada Administradora de Fondo de Pensiones (AFP), uno de los principales reclamos de la ciudadanía, pero si manifestaron su intención de aumentar las pensiones en el futuro inmediato. (Télam)