La Corte Suprema de Estados Unidos, de mayoría conservadora, examinó hoy un caso sobre el derecho constitucional a las armas que busca revocar una política centenaria del estado de Nueva York que limita la portación de armas de fuego en la esfera pública, un fallo que podría afectar a leyes similares en al menos otras seis jurisdicciones.

Se trata del primer caso al respecto escuchado por el alto tribunal en más de una década, luego que en 2008 dictaminara que la Segunda Enmienda de la Constitución incluye el derecho a portar armas en el hogar.

Durante varios años, el máximo tribunal se ha negado a examinar si ese derecho se extiende a la esfera pública, pero la nominación de tres jueces por el expresidente Donald Trump devino en una mayoría conservadora de 6-3 en la Corte, que finalmente aceptó en abril pasado tratar ese aspecto.

Esta decisión preocupa a los defensores del control de armas, que advierten que lo que está en juego es "increíblemente alto".

Las "posibles consecuencias son muy graves", dijo Angela Ferrell-Zabala, vicepresidenta de Everytown For Gun Safety y Moms Demand Action, a un pequeño grupo de manifestantes reunidos fuera del tribunal antes de la audiencia.

Para Ferrell-Zabala, la decisión "podría dificultar que las ciudades y los estados aborden la crisis" de la violencia con armas de fuego, según reportó la agencia de noticias AFP.

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"El hecho de que el tribunal incluso se haya hecho cargo del caso debería preocuparnos a todos", dijo, por su parte, el director ejecutivo de Everytown Law -brazo legal del grupo de control de armas Everytown For Gun Safety-, Eric Tirschwell.

"La ley de armas en el corazón de este caso ha estado en los libros durante más de cien años, y se basa en una tradición de siglos de regular el porte de armas de fuego en público", agregó.

La ley de Nueva York, de más de un siglo de antigüedad, exige a las personas solicitar un permiso para llevar un arma en público y, para ello, deben demostrar una "causa justa", que no está especificada por la normativa, pero que un tribunal estatal definió como una necesidad mayor de defensa propia en la comunidad o el trabajo.

La demanda ante la Corte Suprema fue justamente presentada por dos hombres a quienes se les negó este permiso, luego que sus apelaciones fueron rechazadas por los tribunales inferiores.

El máximo tribunal anticipó, sin embargo, que limitaría los argumentos a la pregunta de "si la negación por parte del estado a los solicitantes de una licencia por defensa propia violaba la Segunda Enmienda".

Sin embargo, la Segunda Enmienda de la Carta Magna, que señala que "una milicia bien regulada, siendo necesaria para la seguridad de un Estado libre, no violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas", está sujeta a diversas interpretaciones.

Para la poderosa Asociación Nacional del Rifle y muchos propietarios de armas, esta garantiza los derechos de los ciudadanos a portar armas.

"Eliminar las barreras para portar armas de fuego ocultas en lugares públicos ha sido un objetivo principal del movimiento por los derechos de las armas, de la Asociación Nacional del Rifle y de muchos políticos conservadores", explicó Eric Ruben, profesor asistente de la Facultad de Derecho de SMU Dedman y miembro del Brennan Center.

A su juicio, si el máximo tribunal deroga la ley de Nueva York "significará que el Gobierno está limitado en cómo puede restringir el porte de armas en público", una opinión compartida por Joseph Blocher, profesor de derecho en la Universidad de Duke, quien afirmó que una supuesta revocatoria de la legislación neoyorquina podría cuestionar la constitucionalidad de leyes similares en al menos otros seis estados, como California, Nueva Jersey y Massachusetts.

Según Blocher, alrededor de 80 millones de estadounidenses viven actualmente en jurisdicciones que restringen el porte de armas de fuego en público.

Tras la audiencia de hoy, la Corte Suprema tiene hasta junio de 2022 para emitir un fallo en el caso.

El porte de armas es un tema que históricamente generó polémica en Estados Unidos, donde el año pasado hubo más de 43.000 muertes relacionadas con armas, incluidos los suicidios, según Gun Violence Archive. (Télam)