La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó hoy su "preocupación" por el uso de la fuerza pública y la detención de trabajadores de la prensa en Bolivia y reclamó al Estado que promueva el máximo de garantías para que la tarea pueda cumplirse “con libertad y seguridad”.

El pronunciamiento se debe a las detenciones de algunos periodistas ayer, en un conflicto de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) de Los Yungas, de La Paz, y a otros episodios similares de días anteriores.

"La Relatoría Especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos manifiesta su preocupación ante los reportes recibidos sobre el uso de la fuerza pública y detenciones en contra de trabajadores de la prensa que cubrían el conflicto entre productores de hoja de coca en la zona de los Yungas, La Paz, ayer 21 de septiembre", escribió la entidad en su cuenta de Twitter.

Detalló además que “según la información disponible, un periodista de Página Siete fue agredido y detenido por la policía, y dos corresponsales habrían resultado heridos por gases lacrimógenos”.

Y advirtió que “en los días previos, esta Oficina también registró agresiones a reporteros en Santa Cruz y Cochabamba”, por lo que expresó que “la labor de periodistas en contextos de conflictividad social resulta crucial para mantener informada a la ciudadanía”.

Exhortó por eso al Estado boliviano a “otorgarles el máximo grado de garantías a fin de que puedan cumplir su función con libertad y seguridad".

En tanto, la bancada legislativa de la opositora Comunidad Ciudadana (CC) presentó un pedido de informes al Ministerio de Gobierno para que detalle las circunstancias que rodearon el arresto de Carlos Quisbert, periodista de Página Siete, y el ataque con gases a otros trabajadores de prensa (dos camarógrafos de una agencia internacional) en las cercanías del Hospital San Francisco de Asís.

El lunes, los periodistas Miguel Rojas y Nicole Vargas, del periódico Opinión, fueron agredidos durante una vigilia que realizaban seguidores del alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, en la plaza 14 de Septiembre, y el viernes último un fotógrafo del matutino El Deber fue agredido física y verbalmente por el cuerpo de seguridad del presidente Luis Arce, según señalaron medios de La Paz. (Télam)