La candidatura del tres veces premier Silvio Berlusconi a la Presidencia italiana sumó hoy un nuevo rechazo desde la centroizquierda, y las fuerzas de derecha que la sostienen ya se abren a la hipótesis de un "plan B" para la sucesión del actual mandatario Sergio Mattarella.

"Berlusconi es una figura divisiva, no puede ser presidente", planteó el diputado Stefano Fassina de Libres e Iguales, una de las fuerzas de centroizquierda que integran el Gobierno de Mario Draghi, al ser consultado sobre la posible llegada del expremier a la Presidencia en las votaciones que el Parlamento iniciará el 24 de enero.

"La centroderecha debe elegir otro nombre", dijo Fassina en diálogo con la cadena RAI, a partir del apoyo que Berlusconi tiene en las tres fuerzas del sector, Fuerza Italia, Liga y Hermanos de Italia.

Al mismo tiempo, el jefe de bloque de la Liga en Diputados, Riccardo Molinari, señaló que la centroderecha debe "preparar un plan B" en caso de que la figura de Berlusconi no llegue con buenas chances a las votaciones.

Según Molinari, el sector debe "encontrar otra figura de centroderecha que sea compartida también por la centroizquierda".

Días atrás, desde la también centroizquierdista Italia Viva el jefe de bloque Ettore Rosatto ya había planteado a Télam el rechazo de la fuerza a la candidatura de Berlusconi.

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"Si Berlusconi quiere salir al campo, debe ver los números de la centroderecha sabiendo que es difícil conseguir el apoyo del otro lado. Si esta hipótesis ya no está sobre la mesa por mil razones debemos estar listos para hacer otra propuesta", explicó Molinari en declaraciones radiales.

El Parlamento italiano reunirá el 24 de enero a sus 1.009 "grandes electores" que deberán elegir al sucesor de Mattarella, que termina su mandato el 3 de febrero.

Con Berlusconi y el actual premier Draghi como candidatos, un grupo de legisladores del oficialista Partido Democrático adelantó a Télam la semana pasada que le pedirá a Mattarella que haga un "sacrificio" para un segundo mandato, pese a las resistencias del mandatario a buscar la reelección al cargo que ocupa desde 2015, al considerar que la "situación de emergencia" que atraviesa el país necesita la continuidad del jefe del Estado.

De cara a la votación, los prefectos de las dos Cámaras del Parlamento se reunirán esta semana para definir el reglamento sanitario de las votaciones en las que confluirán los 630 diputados, 321 senadores y 58 delegados regionales encargados de la votación.

El presidente de Diputados y encargado de presidir la sesión conjunta, Roberto Fico, ya anunció que debido a la pandemia se hará una sola votación diaria, en caso de ser necesaria.

Para las primeras tres votaciones, la Constitución italiana requiere una mayoría calificada de 673 votos, mientras que a partir de la cuarta se proclamará Presidente a quien obtenga la mayoría simple de 505 apoyos.


(Télam)