El presidente de Kirguistán, Sadyr Japarov, se declaró hoy listo para negociar con Tayikistán a fin de resolver una disputa fronteriza que dejó numerosas víctimas, pero advirtió que sus fuerzas no cederán "ni un centímetro" de territorio.

Japarov dijo ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que unos 140.000 civiles debieron ser evacuados de los asentamientos fronterizos y están recibiendo asistencia.

"Por el bien de mi pueblo, estoy dispuesto a pasar tanto tiempo como sea necesario para resolver este problema de una vez por todas", subrayó el mandatario, pero aclaró que "cualquiera que sea la solución, por supuesto debe ser mutuamente beneficiosa".

Señaló que hay "voluntad y disposición" para continuar las negociaciones bajo cualquier formato legal y que agradecía cualquier esfuerzo de mediación por parte de organismos internacionales como Naciones Unidas y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.

Por último, afirmó que "no reclama tierras extranjeras" pero que tampoco "tiene la intención de dar un centímetro de su territorio a nadie", reportó la agencia de noticias AFP.

Japarov se reunió el viernes con su par tayiko, Emomali Rahmon, en una cumbre en Uzbekistán, donde pactaron un cese del fuego tentativo y ordenaron una reducción de sus fuerzas en la frontera.

En virtud del acuerdo, Tayikistán entregó a Kirguistán cuatro militares del Servicio Fronterizo capturados durante los enfrentamientos de los últimos días, que dejaron al menos 100 muertos y cerca de dos centenares de heridos en la peor escalada de violencia entre las exrepúblicas soviéticas.

Kirguistán refirió 59 muertos y 163 heridos como resultado del conflicto, mientras que Tayikistán informó de al menos 41 muertos y 30 heridos.

"Yo y Saimumín Yatímov, jefe del Comité Estatal de Seguridad Nacional de Tayikistán, firmamos el protocolo; la situación en la frontera se estabiliza", dijo el director del Comité de Seguridad Nacional kirguís, Kamchibek Tashíev, quien añadió que las dos naciones continuarán tomando medidas al respecto.

El traslado del personal militar se realizó por la tarde y hacia la noche los soldados cruzaron al territorio de Kirguistán a través del puesto de control Kyzyl-Bel en la región de Batken, todo esto, en paralelo con un enfático pedido de relajamiento de tensiones por parte del presidente ruso, Vladimir Putin.

Además, como parte de las negociaciones se lograron desbloquear algunas vías de comunicación, como la carretera de acceso al exclave tayiko de Voruj.

Los enfrentamientos entre ambos países, que comparten unos 1000 kilómetros de frontera -un tercio de la cual está en disputa- son los más mortíferos desde 2021, cuando murieron más de cien personas.

La falta de demarcación clara en la frontera derivó en disputas sobre el uso de terrenos y recursos hídricos, con frecuentes choques entre guardias fronterizos de uno y otro país y reyertas entre las comunidades que quedaron separadas tras la desintegración de la Unión Soviética a finales de 1991. (Télam)