El Reino Unido juzgará al régimen islamista talibán por sus "actos, más que por sus palabras", dijo hoy el primer ministro Boris Johnson, luego de prometer ayuda a miles de afganos que huyen de Afganistán, incluyendo recibir este año a 5.000 refugiados.

Desde que tomaron el poder en Afganistán, esta semana, los talibanes han prometido que esta vez no adoptarán las draconianas restricciones de su primer gobierno, en la década de 1990, y que permitirán a las mujeres trabajar y estudiar según las reglas islámicas.

"Juzgaremos a ese régimen en función de las opciones que tome, por sus actos y no por sus palabras, por su actitud ante el terrorismo, el crimen y las drogas y también en función del acceso humanitario y del derecho de las niñas a recibir una educación", dijo Johnson ante los parlamentarios durante una sesión de emergencia del Parlamento.

Según Johnson, que convocó a los diputados a la sesión en momentos en que el Parlamento se encuentra en receso por las vacaciones de verano, el derrumbe del Gobierno de Afganistán se produjo "más rápido de lo que incluso los talibanes pronosticaban".

Sin embargo, negó que el Reino Unido, que participó de la invasión que en 2001 derrocó a los talibanes, no estuviera preparado o que "no había previsto" los acontecimientos en el país musulmán de Asia Central.

También insistió en que la "dura realidad" era que los países occidentales no tenían otra opción que retirarse sin "la logística, la fuerza aérea y el poderío de Estados Unidos", que este año anunció planes para sacar sus tropas de Afganistán a fines de este mes.

Durante el debate, el líder conservador enfrentó críticas de los diputados por la caótica retirada de Kabul y por estar de vacaciones el fin de semana, cuando fue la toma de la capital afgana.

El líder de la oposición laborista, Keir Starmer, aseguró que "no se puede coordinar una respuesta internacional desde la playa" y lo consideró como una "amenaza para la seguridad nacional".

Dijo que Johnson no tiene conciencia de la gravedad de la situación, ni liderazgo para impulsar los esfuerzos internacionales en la evacuación.

A su vez, la exprimera ministra conservadora Theresa May también criticó el fracaso del Gobierno, al que calificó de "incomprensible" a la hora de reunir una alianza alternativa para evitar el colapso del Gobierno de Afganistán tras la retirada de Estados Unidos.

En tanto, decenas de manifestantes se reunieron en la Plaza del Parlamento para protestar por la forma en que el Gobierno gestionó el apoyo a los ciudadanos en Afganistán después de que los talibanes se lanzaran a tomar el control del país.

También hoy, el Gobierno británico anunció un plan de reasentamiento para admitir a miles de mujeres, niños afganos así como otros ciudadanos vulnerables de Afganistán.

El plan que está dirigido a quienes se han visto obligados a huir de su hogar o se enfrentan a amenazas de persecución por parte de los talibanes ofrecerá una vía para establecerse en el Reino Unido de forma permanente.

En principio, el Gobierno británico tiene la intención de reubicar este año a 5.000 refugiados afganos.

Este plan de reasentamiento se mantendrá en revisión para los próximos años, con un total de hasta 20.000 a largo plazo.

El diputado laborista Chris Bryant criticó el plan y se preguntó qué van a hacer mientras tanto los otros 15.000.

"¿Esperar a ser ejecutados?", dijo. (Télam)