El jefe del espionaje británico dijo esta semana en un foro de seguridad que la invasión rusa de Ucrania está perdiendo fuerza, informaron hoy medios británicos.

“Nuestra evaluación es que a los rusos les resultará cada vez más difícil suministrar recursos humanos y material en las próximas semanas", dijo Richard Moore.

"Tendrán que hacer una pausa y eso les dará a los ucranianos la oportunidad de contraatacar”, agregó el jefe del MI6 en el Foro de Seguridad de Aspen, Estados Unidos.

Según Moore, la moral de los soldados ucranianos “sigue siendo alta”, porque, además, “están empezando a recibir cantidades mayores de mejor armamento”.

Rusia, por el contrario, fracasó significativamente en sus objetivos iniciales de tomar Kiev y derrocar al Gobierno de Volodimir Zelenski, aseguró.

“También creo que, para ser honesto, será un recordatorio importante para el resto de Europa de que los ucranianos pueden ganar esta guerra. Porque estamos a punto de pasar un invierno bastante duro”, advirtió.

El jefe del MI6 dio además una idea de cómo los aliados europeos lograron reducir a la mitad las capacidades de espionaje rusas en Europa al expulsar a más de 400 espías que operan bajo cobertura diplomática.

El espionaje del Reino Unido y sus aliados ayudó a Occidente a contrarrestar las "falsas versiones" difundidas por el Kremlin sobre la invasión que comenzó el 24 de febrero, indicó también.

Cuando se le preguntó sobre China, Moore dijo que su agencia dedica más recursos a abordar las amenazas y desafíos chinos que a cualquier otro tema, incluso superando el contraterrorismo.

En ese sentido descartó que China está suministrando armas en secreto a Moscú para la guerra de Ucrania.

Sin embargo sostuvo que si China pudiera proporcionar esa ayuda militar y salirse con la suya, lo harían.

Pero de lo que no tiene ninguna duda es de que China está ayudando a Rusia con la compra de petróleo con sumo cuidado para evitar esquivar las sanciones internacionales.

En referencia al acercamiento entre estos dos países, Moore afirmó que “Moscú es en gran medida el socio menor y los chinos están en el asiento del conductor”.

Moore también dijo que "no hay evidencia de que el presidente Vladimir Putin esté sufriendo problemas de salud graves", en medio de rumores sobre su bienestar físico. (Télam)