El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, anunció hoy que dentro de unos días hablará con representantes de Rusia para analizar una visita a la planta nuclear ucraniana de Zaporiyia, que está bajo control de las fuerzas del Kremlin.

"Las consultas continúan. Por supuesto, en primer lugar con Ucrania, pero también con Rusia. En unos días me reuniré con los colegas rusos y seguiremos este debate", dijo Grossi ante la prensa de Viena a su llegada desde Kiev, donde visitó la central nuclear de Chernobil, que estuvo bajo control del Ejército ruso durante el primer mes de la guerra en Ucrania, a 36 años de la explosón de un reactor que causó la peor catástrofe nuclear civil de la historia.

El jefe del OIEA señaló que el organismo necesita llevar a cabo una serie de actividades en la planta de Zaporiyia, como inspecciones, así como todo lo concerniente a la seguridad física y nuclear de la instalación.

"La situación en la central nuclear de Zaporiyia sigue siendo preocupante porque todavía está bajo el control de Rusia, es decir, el regulador ucraniano no controla la situación allí", resaltó, según la agencia Sputnik.

Grossi había llegado el martes a Ucrania al frente de una misión de expertos para intensificar los esfuerzos para prevenir la amenaza de un accidente nuclear durante la ofensiva rusa en ese país.

Ucrania tiene 15 reactores en cuatro plantas activas, además de depósitos de residuos como el de Chernobil.

La mayor es la planta situada en Energodar, cerca de la ciudad de Zaporiyia, que, según los ucranianos, fue alcanzada por dos ataques de misiles rusos el pasado martes.

La visita del director de la OIEA fue la segunda al país desde el inicio de la invasión rusa en febrero pasado.

Grossi estuvo en el sur de Ucrania a finales de marzo para sentar las bases de un acuerdo de prestación de asistencia técnica y se reunió posteriormente con altos funcionarios rusos en el enclave de Kaliningrado, en el mar Báltico. (Télam)