El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, se reunió hoy con el director general de la empresa estatal rusa Rosatom, que regula el complejo nuclear de ese país, para abordar las condiciones de seguridad de la planta nuclear de Zaporiyia, en Ucrania.

La reunión de Grossi y Alexei Lijachev en la ciudad turca de Estambul llegó en medio de temores globales a que centrales nucleares de Ucrania puedan verse afectadas o incluso dañadas debido a guerra ruso ucraniana iniciada el pasado 24 de febrero, que incluyó combates, más o menos intensos, en plantas atómicas, entre ellas la de Chernobil.

"En una reunión con Rosatom, con su director general, Lijachev, y otros altos funcionarios rusos en Estambul, continué las discusiones oportunas y profesionales, donde subrayé la urgencia de garantizar la seguridad de la central nuclear de Zaporiyia, dijo Grossi en su cuenta de Twitter.

"El OIEA está listo para desempeñar su papel indispensable", agregó el argentino.

En paralelo, Grossi mantuvo conversaciones con el presidente de la Autoridad Reguladora Nuclear de Turquía, Zafer Demircan, para tratar "los desarrollos nucleares" del país y el "apoyo del OIEA" al organismo, explicó el director general en otro mensaje en su perfil de Twitter.

Según un comunicado del OIEA, Ucrania informó que siete de sus 15 reactores permanecen operativos en las cuatro plantas de energía nuclear en el país, incluidos dos en la central nuclear de Zaporiyia, dos en la planta de Rivne, dos en la planta de Sur de Ucrania y uno en la central nuclear de Jmelnytskii.

"Los otros ocho reactores están cerrados para mantenimiento regular o se mantienen en reserva. Los sistemas de seguridad siguen operativos en las cuatro centrales nucleares", agregó el comunicado, informó la agencia de noticias Europa Press.

Tras una visita, la semana pasada, de inspectores y técnicos del OIEA a la central nuclear de Chernobil, en el norte de Ucrania, los datos de todos los sistemas de monitoreo instalados en el sitio "se han recuperado por completo", según indicó el organismo.

La planta de Chernobil fue escenario del peor accidente nuclear de la historia, en 1986, por la explosión de uno de sus reactores. Tropas de Rusia la tomaron el primer día de la invasión a Ucrania, y se retiraron de ella el 30 de marzo.

Grosi visitó la central de Chernobil el mes pasado al cumplirse 36 años del accidente atómico y dijo que los niveles de radiación eran "normales" después de haberse registrado aumentos mientras estuvo ocupada por soldados rusos.

"Además, como resultado del despliegue de nuevos canales de transmisión basados en tecnologías satelitales, se ha restablecido por completo la transferencia remota de datos de la planta de Chernobil a la sede del organismo en Viena, con la excepción de una instalación para la que aún se requiere trabajo técnico", agregó el OIEA en la nota.

El 4 de marzo pasado, la oficina de prensa de la central nuclear de Zaporiyia, en el sureste de Ucrania, comunicó que se produjo un incendio en su recinto, tras sufrir un ataque ruso.

El servicio de situaciones de emergencia de Ucrania informó más tarde que estaban en llamas los pisos 3, 4 y 5 de un bloque de entrenamiento del personal y que el fuego no afectó a la planta. Después llegó la noticia de que se logró extinguir el incendio.

Kiev dice que el nivel de radiación alrededor de la planta no ha cambiado.

Según el Ministerio de Defensa ruso, el Ejército ucraniano intentó cometer una provocación, incitando a los militares rusos a abrir fuego contra la central de Zaporiyia, para acusar luego a Rusia de crear una fuente de contaminación radiactiva en la planta.

(Télam)