La máxima funcionara de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, dijo hoy que la pandemia de coronavirus "dejó al descubierto todas las fisuras y fragilidades de nuestras sociedades", además de poner en la cuerda floja "el conjunto de nuestros derechos económicos, sociales, culturales, civiles o políticos".

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU denunció asimismo la incapacidad de los países en invertir en sus sistemas de salud, la reacción tardía a la pandemia o la falta de transparencia sobre su propagación.

"La Covid-19 reveló nuestra incapacidad para hacer respetar estos derechos, no solamente por que no pudimos hacerlo, sino también porque descuidamos hacerlo o elegimos no hacerlo", afirmó Bachelet en un discurso en Ginebra de apertura de la conferencia anual sobre las perspectivas de los derechos humanos en el mundo.

"Politizar una pandemia de esta manera, es más que irresponsable, es totalmente censurable", agregó la expresidenta chilena, cuyo discurso fue reproducido parcialmente por la agencia de noticias AFP.

"En los últimos once meses los pobres se han empobrecido más y los que padecen de discriminación sistémica son los que más han sufrido", citó Bachelet.

Por último la Alta Comisionada pidió que se aprenda de esta experiencia para poder construir un mundo mejor.

"Porque si no lo hacemos, sobre todo en lo que respecta al cambio climático, 2020 solo será el primer capítulo antes del inicio de una nueva calamidad. Estamos avisados", concluyó.

Crítica de cómo los gobiernos están enfrentado la pandemia desde la perspectiva de los DDHH, Bachelet señala que muchas medidas son abordadas sólo con una carácter temporal y de corto plazo y dejan de lado las amenazas estructurales que afrontan muchas de las comunidades más afectadas del mundo.

Los planes de respuesta a la pandemia de Covid-19 "no producen cambios en las circunstancias subyacentes que dejaron a millones de personas vulnerables, ni mejoran su situación frente a futuras crisis", señaló la ex presidenta de Chile en octubre, en un crítico artículo.

A pesar de que el gasto de los gobiernos del mundo en la respuesta al coronavirus supera los 11 billones de dólares, esos recursos cubrieron básicamente a los países ricos, mientras que los países en desarrollo -sobre todo los de renta baja-, no pueden implementar la respuesta a la crisis que necesita su población ni los sistemas de protección social a largo plazo que crearían resiliencia ante las crisis. (Télam)