Japón, que desde el 23 de julio será escenario de uno de los más polémicos Juegos Olímpicos de la historia por celebrarse en plena pandemia de coronavirus, decidió hoy aliviar restricciones por una disminución de contagios, pero con la excepción de la capital, Tokio, donde rige el estado de emergencia hasta el 20 de junio.

El gobierno nipón informó hoy que se apresta a suspender el estado definido de "casi emergencia" en tres provincias, en línea con la baja de infecciones y la reducción de la tasa de criticidad de los hospitales.

Las limitaciones en Gunma, Ishikawa y Kumamoto se levantarán a partir del próximo lunes, mientras que se esperan para la próxima semana cinco prefecturas más, Saitama, Chiba, Kanagawa, Gifu y Mie, así como los 10 territorios más afectados -entre ellos Tokio y Osaka- donde está en vigor la versión completa del estado de emergencia hasta el 20 de junio.

La diferencia entre las dos medidas se basa fundamentalmente en el alcance de las sanciones que imponen las autoridades a las actividades comerciales que no cumplen con los lineamientos.

La curva de los contagios en la nación insular está en gradual descenso, con 2.046 casos a nivel nacional en las últimas 24 horas, de una media de 6.000 a 7.000 casos diarios desde comienzos de mayo.

Tokio registró 439 casos, elevando el promedio semanal a los mínimos en dos meses, consignó la agencia de noticias ANSA.

El último parte sanitario difundido hoy reporta 768.000 casos y casi 14 mil muertes.

Con el inicio de los Juegos Olímpicos, previstos para dentro de poco más de un mes, y la llegada de elecciones legislativas en octubre próximo, el Ejecutivo está intentando por todos los medios acelerar la campaña de vacunación después de un comienzo lento.

Japón alcanzó hoy el hito de 20 millones de inoculaciones, lo que representa el 12% de la población, en su mayoría residentes mayores de 65 años.

Sin embargo, las personas que recibieron ambas dosis no superan el 4% de los cerca de 126 millones de habitantes.

La ceremonia de apertura de los Juegos está programada para el 23 de julio, en medio de múltiples controversias que hasta último momento pusieron en duda la realización del evento deportivo más importante del planeta debido al temor a contagios masivos entre los protagonistas.

De hecho, el primer ministro Yoshihide Suga prohibió la asistencia de público extranjero y limitó al mínimo la de periodistas e invitados especiales tras la advertencia que durante la gesta se podrían propagar variantes del patógeno. (Télam)