Israel transfirió hoy a Palestina más de 1.000 millones de dólares que recauda en nombre del Gobierno palestino por derechos de aduana e impuestos, tras una pausa de seis meses en la que los palestinos suspendieron sus lazos con Israel en protesta por sus planes de anexionarse hasta el 30% de los territorios de Cisjordania.

El Ministerio de Finanzas de Israel dijo en un comunicado que transfirió los fondos a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) luego de la aprobación del Gabinete de Seguridad israelí el mes pasado.

La afirmación fue confirmada por Hussein al-Sheikh, colaborador cercano del presidente de la ANP, Mahmud Abbas.

La cifra total es de casi 3.800 millones de shekels israelíes (carca de 1.100 millones de dólares), explicó Al-Sheikh, informó la agencia de noticias AFP.

Los palestinos reanudaron los contactos con Israel el mes pasado luego de la victoria en las elecciones estadounidenses del presidente electo Joe Biden, quien se opone a la anexión israelí de Cisjordania y prometió un enfoque más equitativo del prolongado conflicto.

Los impuestos son una fuente clave de ingresos para la ANP, que administra partes de Cisjordania ocupada por Israel y debió recortar los salarios de decenas de miles de funcionarios, agravando una crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus.

Israel agregó que deduciría una cantidad equivalente a lo que la ANP paga a las familias de los prisioneros y los muertos en el conflicto, incluidos los militantes implicados en ataques que mataron a israelíes.

Para Tel Aviv el llamado "Fondo de los Mártires" incentiva la violencia, mientras para los palestinos brinda ayuda a las familias necesitadas.

Un plan para Medio Oriente presentado en enero pasado por el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, y conocido como "El Acuerdo del Siglo", habría permitido a Israel anexar un tercio de Cisjordania, incluidos todos los asentamientos que levantó desde que ocupó la región tras una guerra contra países árabes en 1967.

Los palestinos, que quieren fundar un Estado independiente que incluya Cisjordania y con capital en Jerusalén este, rechazaron de modo tajante el plan y Abbas anunció en mayo que cortaba todos los lazos con Estados Unidos e Israel y que ya no cumpliría los acuerdos anteriores con ellos.

Israel congeló sus planes de anexión en agosto después de que los Emiratos Árabes Unidos (EAU) acordaran normalizar las relaciones con el Estado judío con la condición de que suspendiera el plan, pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que la pausa era solo temporal.

Trump tomó medidas sin precedentes para apoyar a Israel y aislar a los palestinos, incluido el traslado de la embajada de Estados Unidos a la disputada Jerusalén, el corte de la ayuda a los palestinos, además de terminar con décadas de oposición estadounidense a los asentamientos israelíes, que los palestinos y gran parte de la comunidad internacional consideran una violación del derecho internacional.

Biden, quien asumirá la Presidencia de Estados Unidos el 20 de enero, prometió restaurar la ayuda a los palestinos y presionar a ambas partes para que reanuden el proceso de paz moribundo, sin proporcionar muchos detalles sobre su enfoque. (Télam)