El Gobierno de Israel no descarta imponer nuevas restricciones contra la pendemia del coronavirus tras el carnaval judío, Purim, que se celebra al final de esta semana y que es habitual que reúna a multitudes disfrazadas.

"Si Purim causa otra ola del virus, es posible que sea necesario imponer nuevas restricciones, e incluso otro bloqueo", dijo el coordinador del Coronavirus, el profesor Nachman Ash, a la radio nacional Kan, citado por la agencia Sputnik.

Ash reveló que la variante británica del virus está presente en casi el 90 por ciento de los nuevos casos identificados en el país y la variante sudafricana en el 1 por cien de los casos.

También señaló que se han encontrado siete casos de la mutación de California y un caso de una nueva mutación de Uganda.

"Si la tasa R (que mide la capacidad de propagación de la enfermedad) sube nuevamente por encima de 1, consideraremos nuevas restricciones", dijo Ash.

El Ministerio de Sanidad está considerando presionar para imponer un toque de queda nocturno para evitar reuniones y fiestas ilegales durante la festividad de Purim, que se celebrará el jueves por la noche y el viernes, excepto en Jerusalén, donde la celebración durará hasta el domingo, de acuerdo con el Canal 12.

"Hoy el Gobierno tomará una decisión final. Estamos recibiendo informes de invitaciones a fiestas y un aumento en la venta de licor", dijo el ministro de Sanidad, Yuli Edelstein, a la emisora Kan. "Creo que, lamentablemente, no habrá forma de escapar de las restricciones; la dirección que tomemos puede ser un bloqueo nocturno".

Por su parte, el ministro de Defensa, Benny Gantz, instó el domingo a los israelíes a abstenerse de grandes reuniones durante las próximas vacaciones de Purim, y agregó que "se necesitarán más restricciones para garantizar la seguridad de todos".

(Télam)