Israel anunció hoy que incluyó a seis ONG palestinas en su lista de "organizaciones terroristas" por considerar que están vinculadas al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), una medida que fue inmediatamente objetada por los organismos de derechos humanos y el propio Gobierno palestino.

El Gobierno israelí considera al FPLP, el partido comunista palestino que posee también un brazo armado, como un movimiento "terrorista". Por eso, sus miembros no pueden militar abiertamente y muchas personalidades ligadas a la fuerza han sido encarceladas desde hace décadas.

Entre las afectadas se encuentran dos de las organizaciones más activas en los territorios ocupados y que reciben asistencia financiera internacional, incluida de Europa: la defensora de derechos humanos al-Haq y Addameer, especializada en los presos palestinos en cárceles israelíes.

"Estas organizaciones son parte de una red que bajo el disfraz de actividades internacionales dependen del FPLP para apoyar sus objetivos y promover sus actividades", denunció el ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, en un comunicado.

Según Gantz, "estas organizaciones se benefician de la ayuda de los Estados europeos y de organizaciones internacionales obtenidas de manera fraudulenta".

En mayo, el Shin Beth, el servicio de seguridad interior israelí, acusó a organizaciones no gubernamentales del territorio ocupado palestino de Cisjordania de desviar fondos "a varios países europeos", como Suiza, Alemania, Bélgica, España o Reino Unido, para beneficiar al FPLP, una fuerza que perdió considerablemente su poder político y su actividad armada en los últimos tiempos.

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Un responsable de los servicios de seguridad israelíes aseguró entonces que "decenas de millones de dólares" habían sido transferidos con ese sistema y que "ningún Gobierno sabía dónde estaba el dinero".

"Este dinero permitió al FPLP financiar a las familias de presos palestinos en Israel y a los autores de atentados, además de pagar a sus trabajadores y reforzar sus actividades terroristas y difundir su ideología", afirmó hoy el ministerio de Defensa.

También pidió a la comunidad internacional que "corte cualquier contacto" con este tipo de asociaciones y organizaciones, reportó la agencia de noticias AFP.

Estados Unidos, incondicional aliado de Israel, reaccionó a esta medida y aseguró que consultará a sus "socios israelíes para obtener más informaciones sobre los motivos" de la misma.

"El Gobierno israelí no nos había avisado", reconoció en declaraciones a la prensa el vocero del departamento de Estado norteamericano, Ned Price.

La Oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos en territorios palestinos calificó de "alarmante" la decisión israelí.

Además, acusó al Estado israelí de llevar a cabo "una campaña que estigmatiza a estas organizaciones y otras" ONG, lo que limita "su capacidad para realizar unas tareas cruciales".

La Autoridad Palestina de Mahmud Abbas, que se reunió recientemente con Gantz, describió la postura como un "ataque perturbador contra la sociedad civil palestina".

(Télam)