Irán anunció hoy que suspende el diálogo y la cooperación con la Unión Europea (UE) en varios frentes en respuesta a las sanciones que impuso contra ocho funcionarios iraníes por su presunta participación en la represión de las manifestaciones en 2019, las primeras penalidades del bloque contra Teherán por abusos de derechos humanos desde 2013.

Esta represalia coincidió además con la nueva negociación en Viena entre las potencias europeas, Rusia, China e Irán para intentar de revivir el acuerdo nuclear, en coma desde hace más de dos años, cuando el entonces Gobierno de Donald Trump decidió abandonarlo y volver a imponer duras sanciones a Teherán.

Desde Irán, el Gobierno rechazó inmediatamente las nuevas sanciones europeas.

La Cancillería iraní no solo condenó la decisión, sino que además anunció que suspenderá las conversaciones con la UE sobre derechos humanos y toda la cooperación resultante, incluida la relativa al terrorismo, las drogas ilícitas y los refugiados.

El vocero de la Cancillería, Saeed Khatibzadeh, dijo en un comunicado que hay intenciones políticas detrás de las sanciones, ya que la UE sigue en silencio y apoya las sanciones "antihumanas e ilegales" impuestas unilateralmente por Estados Unidos desde que abandonó el acuerdo nuclear en mayo de 2018.

"La República Islámica de Irán está considerando sanciones recíprocas en reacción a la medida de la Unión Europea, que será anunciada posteriormente", advirtió.

Con estas nuevas sanciones, la UE incluyó en la lista negra a Hossein Salami, jefe de la Guardia Revolucionaria, la fuerza de seguridad más poderosa y fuertemente armada de la República Islámica; a Gholamreza Soleimani, líder de la organización paramilitar Basij, y a Hasan Karami, comandante de las Unidades Especiales de la policía iraní, informó la agencia de noticias AFP

“Hossein Salami participó en las sesiones que resultaron en la orden de usar fuerza letal para reprimir las protestas de noviembre de 2019 . Hossein Salami, por lo tanto, es responsable de las graves violaciones de derechos humanos en Irán ”, informó hoy el Consejo Europeo en su Diario Oficial.

Además, el Consejo sumó a su lista de entidades sancionadas a tres centros de detención: las cárceles de Evin, la de Fashafouyeh y la de Rajaee Shahr, donde presuntamente fueron torturados presos, luego que en noviembre de 2019, un aumento sorpresivo en los precios del combustible provocó una ola de protestas en todo Irán, antes de que fueran reprimidas en medio de un apagón casi total de internet, en las que murieron decenas de personas y miles fueron detenidas.

Según la UE, en esas tres cárceles sancionadas, los detenidos después de las protestas de 2019 fueron heridos deliberadamente con agua hirviendo y se les negó tratamiento médico.

La cifra de muertos - alrededor de 1.500 en dos semanas, según medios occidentales, y al menos 304 para la ONU- aún no está clara, aunque Irán negó todos los números y los calificó como "noticias falsas".

El 9 de marzo, el relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Irán, Javaid Rehman, presentó un informe en el que decía que Teherán utilizó fuerza letal durante las protestas y lo reprendió por no realizar una investigación adecuada o no responsabilizar a nadie.

La UE decidió prorrogar hasta abril de 2022 las medidas restrictivas adoptadas desde 2011 a causa de violaciones a los derechos humanos.

Las nuevas sanciones del bloque, cuya lista ya abarca a 89 ciudadanos iraníes y cuatro entidades, entran en vigor en forma inmediata.

Los funcionarios implicados tienen vetado el ingreso al territorio de la UE y eventuales activos que posean en Europa resultarán congelados.

La UE también bloquea con esas sanciones la exportación hacia Irán de cualquier equipo que pueda ser utilizado en la represión interna o en la vigilancia de comunicaciones. (Télam)