ROMA, 10 ENE - El Estado Islámico (ISIS) se regocija por la muerte del general iraní Qasem Soleimani el 3 de enero pasado, a manos de un ataque estadounidense.

En un comunicado, según informa hoy la BBC online, el Estado Islámico describe la muerte del jefe de la división Qods como un "acto de intervención divina", que hace el bien a los yihadistas sin hacer referencia a los Estados Unidos.

Soleimani fue uno de los principales protagonistas de la lucha contra ISISI en muchas áreas en crisis en Medio Oriente.

La consecuencia inmediata de su muerte, luego de las protestas del gobierno iraquí, fue la suspensión de las operaciones de combate contra ISIS en Irak por parte de la coalición liderada por Estados Unidos.

También se detuvo el entrenamiento al ejército iraquí por razones de seguridad, lo que favoreció al grupo fundamentalista islámico.

(ANSA).