Irán anunció hoy que comenzará a enriquecer uranio al 60%, el mayor nivel registrado hasta el momento, superior a lo que permite el acuerdo firmado con las potencias occidentales aunque todavía por debajo del grado necesario para producir armas nucleares.

Así lo anunció Abbas Araghchi, viceministro de Relaciones Exteriores, "en una carta a Rafael Grossi", director ejecutivo del OIEA, informó la agencia de noticias iraní Irna.

El anuncio llegó dos días después de que su planta nuclear de Natanz sufriera un sabotaje del que acusan a Israel y podría desencadenar una respuesta del país vecino con el que mantiene un enfrentamiento de larga data.

Más temprano, el ministro de Relaciones Exteriores, Mohamed Javad Zarif, había anticipado que el ataque del fin de semana podía dañar aún más el acuerdo nuclear con las potencias occidentales, que empezó a romperse en 2018 con la retirada unilateral del Estados Unidos de Donald Trump y que ahora están intentando reanimar con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.

Esas conversaciones tienen como objetivo encontrar una manera para que Estados Unidos vuelva a entrar en el acuerdo, cuyo objetivo es limitar el enriquecimiento de uranio de Irán a cambio de un alivio de las sanciones.

"Creemos que esta ronda de negociaciones es el momento de que Estados Unidos presente una lista de sanciones que deberían levantarse. De lo contrario, no creo que podamos continuar así, sería una pérdida de tiempo", dijo Araghchi en declaraciones a la cadena iraní en inglés Press TV.

Además, aseguró que las autoridades reemplazarán las centrifugadoras dañadas de la planta de Natanz por otras "más avanzadas y más capaces".

Por último, insistió en su pedido: "Todas las sanciones deben levantarse, verificamos y luego volvemos al cumplimiento total si estamos satisfechos con el proceso de verificación", expresó.

Irán insiste en que su programa nuclear es pacífico, aunque Occidente y la Agencia Internacional de Energía Atómica dicen que hasta 2003 Teherán tenía un programa nuclear militar organizado.

Por ello, el acuerdo nuclear le impide tener suficientes reservas de uranio para poder perseguir un arma nuclear.

En un informe publicado hoy, pero fechado la semana pasada, Estados Unidos dijo que cree que Irán no está buscando un arma nuclear.

"Seguimos evaluando que Irán no está llevando a cabo actualmente las actividades clave de desarrollo de armas nucleares que consideramos necesarias para producir un dispositivo nuclear", según el informe anual de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional.

El OIEA, cuya sede está en Viena, dijo que estaba al tanto de los comentarios de Araghchi, pero evitó hacer comentarios.

El vicecanciller, que es quien está negociando en nombre de Irán, dijo que ya se había entregado una carta completa explicando la posición de Irán a la agencia, cuyos inspectores han estado monitoreando de cerca el programa de Teherán desde el acuerdo nuclear de 2015.

En el pasado ya se había sugerido en Irán la posibilidad de llevar los valores del uranio enriquecido al 60%.

"Estamos decididos a desarrollar nuestras capacidades nucleares de acuerdo con las necesidades del país. El enriquecimiento de Irán no se limitará al 20% y tomaremos las medidas necesarias para el país", dijo el líder supremo iraní, el Ayatolah Jamenei en febrero pasado.

Los detalles sobre el ataque en Natanz siguen siendo escasos.

El evento se describió inicialmente solo como un apagón en la red eléctrica que alimentaba los talleres sobre el suelo y las salas de enriquecimiento subterráneas, pero luego los funcionarios iraníes comenzaron a referirse a él como un ataque. (Télam)