Irán calificó hoy como un "resultado significativo" el acuerdo "temporal" encontrado ayer con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que permitirá una vigilancia de sus actividades atómicas, a la espera de conversaciones más amplias sobre el futuro del acuerdo internacional de 2015 y mientras persisten dudas sobre la postura que tomará Washington.

Las conversaciones con las autoridades de control nuclear de la ONU "lograron un resultado diplomático muy significativo", dijo el portavoz de la cancillería iraní, Said Khatibzadeh, en una conferencia de prensa al día siguiente de la visita a Teherán del director general del OIEA, Rafael Grossi.

Ayer, Teherán y el OIEA anunciaron el acuerdo "temporal" de tres meses para mantener una vigilancia de las actividades nucleares, aunque reducida, mientras se inician las negociaciones diplomáticas entre los firmantes del pacto de 2015 para sacarlo del estancamiento que provocó el retiro de Estados Unidos.

El pacto, firmado por el país persa y Estados Unidos, Francia, Alemania, el Reino Unido, Rusia y China, preveía un levantamiento progresivo de las sanciones a cambio de que Irán garantizara que no se dotaría del arma atómica, un objetivo que Teherán siempre ha negado perseguir.

Sin embargo, en 2018, Estados Unidos -a iniciativa de su entonces presidente Donald Trump-, se retiró unilateralmente del acuerdo y restableció sanciones, a lo que Irán respondió dejando de cumplir, desde 2019, algunos de sus compromisos.

Ayer, Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional, declaró que la oferta de Washington de sentarse a dialogar con Irán "sigue en pie" e indicó que ahora la "pelota" está en la cancha del país persa.

Sullivan aseguró que el presidente Joe Biden está, en primer lugar, "decidido a impedir que Irán consiga un arma nuclear", pero a la vez considera que "una diplomacia firme y clara es la mejor manera de hacerlo".

Paralelamente, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohamad Javad Zarif, dijo que "cuando todo el mundo haya cumplido con sus obligaciones, entonces se reanudarán las negociaciones", aludiendo a los compromisos tomados por los signatarios y que se diluyeron tras la salida de EEUU del acuerdo.

La ley iraní, que prevé restringir el acceso a ciertas inspecciones, incluyendo las de instalaciones militares sospechosas, "existe y se aplicará" a partir de mañana si Estados Unidos no levanta las sanciones, advirtió Rafael Grossi a su regreso a Viena, tras unas "consultas intensas" en Teherán.

"El acceso se reducirá, no nos engañemos, pero seremos capaces de mantener el nivel necesario de vigilancia y verificación", dijo Grossi. "Esto salva la situación inmediata", añadió.

Según los términos de este "acuerdo bilateral técnico", de tres meses de duración y que puede ser suspendido en cualquier momento, el número de inspectores desplegados por el OIEA en Irán se mantendrá y estos podrán seguir realizando inspecciones aleatorias.

"Por supuesto, para lograr una situación estable hará falta una negociación política, y eso no depende de mí", señaló Grossi.

Por su parte, un responsable militar estadounidense aprovechó una visita a Omán para instar a Irán a abstenerse de cualquier provocación, en tanto la nueva administración estadounidense, dirigida por Joe Biden, afirma querer dialogar.

"Creo que éste es el momento para que todos demuestren moderación y precaución, y vean cómo van las cosas", señaló el general Kenneth McKenzie, que comanda las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, ayer según informó la agencia de noticias AFP.

El sultanato de Omán es aliado de Estados Unidos, que utiliza varias bases aéreas, así como su puerto de Salalah, pero también mantiene vínculos con Irán, y suele actuar como mediador en las crisis regionales o internacionales en el Golfo. (Télam)