El presidente de Irán, Hasan Rohani, dijo hoy que las sanciones de Estados Unidos dificultan que el país acceda a medicamentos e insumos de salud en el extranjero, incluidas las vacunas contra el coronavirus necesarias para contener el peor brote de la enfermedad en Medio Oriente.

El Gobierno del presidente Donald Trump impuso fuertes sanciones al sector bancario de Irán y a su vital industria de petróleo y gas desde que retiró unilateralmente a Estados Unidos del acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y las principales potencias, en 2018.

Las sanciones contribuyeron a una devaluación de la moneda del país en los últimos años que provocó que el precio de los productos básicos se disparara y que acabó con los ahorros de toda la vida de muchos iraníes.

Si bien Estados Unidos insiste en que los medicamentos y los bienes humanitarios están exentos de sanciones, muchos bancos y empresas de todo el mundo se muestran reacios a hacer negocios con Irán, por temor a las medidas punitivas de Washington.

"Nuestra gente debe saber que para cualquier acción que planeemos llevar a cabo para importar medicamentos, vacunas y equipos, debemos maldecir a Trump cien veces", dijo Rohani, citado por la agencia de noticias estatal iraní IRNA.

El mandatario iraní agregó que incluso las transacciones simples para comprar medicamentos de otros países se habían vuelto extremadamente difíciles y que la transferencia de fondos puede llevar "semanas".

A raíz de las las restricciones estadounidenses, Irán además se encuentra aislado del sistema bancario internacional, lo que dificulta la transferencia de pagos.

No obstante, Rohani aseguró que las autoridades iraníes están haciendo todo lo posible para comprar vacunas en el extranjero, con la esperanza de entregarlas a personas de alto riesgo lo antes posible.

Irán planea comprar 20 millones de dosis de vacunas en el extranjero, para una población de más de 80 millones de personas.

La crítica situación económica iraní y las amenazas de represalias de Washington a los países que se acerquen a la república persa, cobran un impacto particularmente peligroso sobre el sistema de salud del país más afectado por la pandemia en Medio Oriente.

La portavoz del Ministerio de Salud de Irán, Sima Sadat Lari, informó hoy que ayer se registraron 11.023 nuevas infecciones y un aumento de 323 muertes.

Irán acumula más de 1,06 millones de casos de coronavirus, entre ellos 50.917 decesos.

Un total de 754.224 pacientes en Irán recuperaron de la enfermedad, mientras que 5.780 permanecen en unidades de cuidados intensivos, agregó Lari.

Rohani anunció la semana pasada que el país está trabajando en su propia vacuna y se espera que las pruebas en pacientes humanos comiencen el próximo mes. (Télam)