Irán sigue dispuesto a cooperar con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para "disipar" las dudas sobre el carácter pacífico de su programa nuclear, aseguró el Ministerio de Relaciones Exteriores, que acusó a Israel de "jugar un papel destructivo" en las negociaciones, en momentos en que los europeos comienzan a mostrarse escépticos sobre la posibilidad de un nuevo acuerdo.

"El régimen sionista no juega un papel constructivo en las negociaciones y su papel destructivo siempre está claro", manifestó el vocero del Ministerio de Exteriores iraní, Naser Kanani, informaron la agencia de noticias iraní Mehr y Europa Press.

"La República Islámica está dispuesta a cooperar con el OIEA para disipar las falsas impresiones sobre sus actividades nucleares pacíficas", señaló el portavoz, que agregó que ya envió una respuesta a la última propuesta para la reactivación del acuerdo nuclear y espera "recibir una respuesta oficial (por parte de Estados Unidos) sobre este punto".

La agencia nuclear de la ONU admitió la semana pasada que no puede "garantizar que el programa nuclear iraní sea exclusivamente pacífico", debido a la falta de explicaciones sobre la detección de uranio enriquecido en las instalaciones no declaradas del país islámico.

Esta cuestión es uno de los puntos más ásperos de la negociación diplomática que arrancó en abril de 2021 en Viena para reactivar el acuerdo de 2015, del que Estados Unidos se retiró unilateralmente en 2018 bajo la presidencia de Donald Trump y al que se opone Israel.

El vocero iraní reclamó a los países firmantes del pacto no "sacrificar la credibilidad de la agencia como organización técnica, especializada y no politizada por sus visiones e intereses políticos" y "no ser influenciados" por las actividades de las autoridades israelíes.

También reiteró las críticas de Alemania, Francia y al Reino Unido por su "incorrecta" valoración sobre el programa nuclear iraní, después de que el fin de semana estos tres países expresaran sus "serias dudas" sobre el compromiso de Irán en alcanzar un "resultado positivo" en las negociaciones para salvar el pacto de 2015.

Las declaraciones de Irán coinciden con la apertura en Viena de la reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA.

Según expertos del organismo, para fabricar armamento atómico son necesarios 50 kilos de uranio enriquecido al 90% e Irán ya tiene de más de 55 kilos de material con una pureza superior al 60%.

El OIEA denunció hoy que "pese a la disposición de la agencia a interactuar con Irán sin retrasos para resolver estos problemas, Irán no ha estado disponible" y afirmó que "sigue preparado para retomar los contactos con Irán sin retrasos para resolver estos asuntos".

El director del organismo, el argentino Rafael Grossi, reclamó a Irán "explicaciones técnicas creíbles" sobre la presencia de uranio y destacó que las capacidades de verificación de la agencia "se han visto gravemente afectados por la decisión de Irán de dejar de aplicar sus compromisos, incluidos los relativos al protocolo adicional" luego de 2018.

Si Irán retoma sus compromisos bajo el acuerdo, "la agencia tendrá que abordar el hueco de conocimiento desde que el equipamiento de supervisión y monitorización dejó de estar operativo" y por lo que necesitará "aplicar salvaguardas adicionales", agregó Rossi.

Por su parte, el jefe del Gobierno alemán, el canciller Olaf Scholz, lamentó que Irán "no haya dado todavía una respuesta positiva a las propuestas de los coordinadores europeos".

"No hay ninguna razón para que Irán no acepte estas propuestas. Pero debemos tomar nota de que no es el caso y que seguramente no ocurrirá en un futuro próximo", agregó, en conferencia de prensa junto al primer ministro de Israel, Yair Lapid, quien viajó a Alemania para conversar sobre la reactivación del acuerdo, que consideró un "error" y que "desestabilizaría Oriente Medio" y Europa, donde se incrementaría el terrorismo.

"El mal no se combate con conversaciones y las democracias deben estar en condiciones de defenderse", subrayó Lapid, quien aludió al objetivo de reforzar la cooperación militar entre Alemania e Israel.

El acuerdo de 2015, que Irán firmó junto a Alemania, Francia, Reino Unido, China, Rusia y Estados Unidos, buscaba limitar el desarrollo nuclear iraní a cambio del levantamiento de las sanciones de la comunidad internacional.

A principios de 2021, el actual presidente estadounidense, Joe Biden, manifestó que el país se reincorporaría al acuerdo si Irán cumplía su parte del trato, aunque hasta ahora no se comprometió a levantar las sanciones.

La semana pasada, Biden le garantizó hoy a Lapid que su Administración trabajará para que Irán no tenga "nunca" armamento atómico. (Télam)