La investigación abierta en Israel sobre el uso por parte de la Policía de programas de espionaje desarrollados por la empresa local NOS como el Pegasus no reveló la existencia de violaciones a las leyes del país, aunque reconoció casos en los que hubo "excesos", según las primeras conclusiones presentadas hoy.

El panel de investigación comunicó sus conclusiones a la fiscal general, Gali Baharav-Miara, y destacó que, si bien la Policía "excedió "las autorizaciones dadas por los tribunales en algunos pocos casos, no hubo acceso masivo a teléfonos con los software Pegasus o Saifan, tal como había denunciado el diario Yedioth Ahronoth.

Tras seis meses de pesquisas, el panel determinó que las acciones llevadas a cabo por la Policía se enmarcaron en sus competencias y resaltaron que la Policía no tuvo acceso a las bases de datos internas de NSO, por lo que no pudo manipular o cambiar datos.

Según las informaciones recogidas por el diario Haaretz, el informe recoge además algunos casos en los que la Policía rebasó las restricciones impuestas en las órdenes judiciales, incluida la extracción de información adicional no incluida en las mismas o usar el 'spyware' después de que la orden hubiera expirado.

Por su parte, la Asociación para los Derechos Civiles en Israel reiteró que "el uso por parte de la Policía es ilegal, ya sea con orden judicial o sin ella".

"El pecado original es el acto de comprar y usar 'spyware' que es capaz de llevar a cabo un abanico tan amplio de acciones generales. La fiscal general debe seguir prohibiendo su uso", añadió la organización citada por la agencia de noticias Europa Press.

El ministro de Justicia de Israel, Gideon Saar, dijo en febrero que las informaciones sobre el supuesto espionaje de la Policía eran "incorrectas", después de que su cartera afirmara que "no hay indicaciones" sobre la existencia de este espionaje.

Medios de comunicación y activistas había denunciado que los hackeos afectaron a líderes de movimientos sociales, periodistas del portal de noticias Walla, empresarios, alcaldes y varios altos cargos de diversos ministerios, además de los asesores de medios del ex primer ministro Benjamin Netanyahu, Topaz Luk y Yonatan Urich. (Télam)