Miles de indígenas protestaron hoy en Guatemala en rechazo a la celebración del bicentenario de Centroamérica y la exclusión, y alegaron que "no hay nada que celebrar", a la vez que exigieron la renuncia del presidente Alejandro Giammattei, al que acusan de perpetuar un sistema corrupto.

"No hay nada que celebrar. Son 200 años de calamidad, de corrupción, de saqueo y robo aquí en Guatemala", declaró la líder indígena y excandidata presidencial Thelma Cabrera, durante una caminata en la provincia sureña de Retalhuleu.

Las protestas, que se replicaron en varias regiones del país y en la capital, fueron convocadas por el Comité de Desarrollo Campesino (Codeca) que también denunció el racismo y la exclusión de los pueblos originarios maya, xinca y garífuna (negros del Caribe) en Guatemala.

Los países de Centroamérica conmemoran este miércoles los 200 años de su independencia de España, ocurrida el 15 de septiembre de 1821.

La víspera, el gobierno de Giammattei realizó un acto privado en el Palacio Nacional y un desfile aéreo militar para celebrar el bicentenario.

Aunque se cancelaron los festejos masivos por el covid-19, varios sectores cuestionaron los gastos que hizo el gobierno para la conmemoración en un país golpeado por la pandemia y donde la pobreza alcanza el 59,3% de la población, una cifra que se dispara en las comunidades indígenas.

"Manifestamos nuestro repudio a este sistema (político) y el actuar del gobierno de turno", señalaba una manta portada por un manifestante en el poblado occidental de Huehuetenango, cerca de la frontera con México.

Con cerca de 17 millones de habitantes, Guatemala acumula más de 515.000 casos de coronavirus y casi 13.000 muertos, en momentos que los contagios aumentan saturando la precaria red hospitalaria.

En el centro de Ciudad de Guatemala, la capital, otro grupo de indígenas y decenas de activistas sociales ocuparon parte de la Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional, para manifestar su malestar por la celebración del bicentenario y la administración de Giammattei.

"El gobierno de Giammattei es un gobierno nefasto", agregó el dirigente Carlos Chon en el municipio de Cobán (norte), quien señaló que el gobernante "no tiene legitimidad" para continuar en el cargo, al acusarlo de corrupción en los gastos por la pandemia.

Giammattei, un médico derechista de 65 años, enfrenta recurrentes protestas que piden su renuncia al señalarlo de mal manejo en los recursos para atender la crisis sanitaria, como los destinados para la compra de vacunas. (Télam)