El primer ministro húngaro, Viktor Orban, confirmó hoy que su país no completará el proceso de ratificación para que Suecia y Finlandia puedan incorporarse a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hasta principios de 2023, pese a que se esperaba para este año.

Orban afirmó que Hungría respalda la ampliación de la Alianza Atlántica y anticipó que la votación parlamentaria acontecerá en la primera sesión de 2023.

"Los dos países (nórdicos) no han perdido ni un solo minuto por Hungría", subrayó, según declaraciones difundidas por su Gobierno.

Suecia y Finlandia también están pendientes de la aprobación de Turquía, el país que más reticencias puso a su ingreso en la OTAN.

La ampliación del bloque requiere del aval de los 30 Estados miembro, por lo que es necesario que todos los aliados la respalden.

Orban se refirió a este tema durante una reunión en Eslovaquia del grupo de Visegrado, del que forman parte también Polonia y República Checa, y aprovechó para alegar que Hungría cumplió "todos los requisitos" que se le impusieron para recibir fondos y que, por tanto, sólo restaría el visto bueno de la Comisión Europea a finales de mes.

En relación a Ucrania, el primer ministro de ultraderecha insistió en que Budapest seguirá brindando ayuda económica a Kiev, pero estableció un límite al compromiso común.

"No apoyaremos ninguna iniciativa que acerque a la Unión Europea a una deuda común", advirtió Orban, citado por la agencia de noticias Europa Press.

El mandatario anunció a su vez que entregará a Ucrania 187 millones de euros para 2023 como contribución a su defensa en la guerra que libra con Rusia.

El dinero deriva de la propuesta de ayuda macrofinanciera propuesta por la Comisión Europea, que asciende a 8.000 millones de euros, si bien aclaró que lo hará de forma directa a Kiev y no a través de un mecanismo conjunto. (Télam)