La organización Human Rigths Watch (HRW) rechazó la posibilidad de que las Fuerzas Armadas de Brasil puedan organizar el recuento de votos de las próximas elecciones presidenciales, previstas para octubre, como sugirió el presidente Jair Bolsonaro, a quien acusó de sembrar "dudas infundadas" sobre el sistema electoral.

"Al sembrar dudas infundadas sobre el sistema electoral y proponer un sistema de recuento alternativo bajo su control, el presidente Bolsonaro parece estar sentando las bases para impugnar la voluntad del pueblo si no es reelegido o incluso intentar cancelar la votación", alertó la directora de HRW en Brasil, Maria Laura Canineu.

Bolsonaro hizo un hábito de sus cuestionamientos al sistema de recuento de votos del Tribunal Superior Electoral por supuestas irregularidades, aunque jamás aportó pruebas, y esta semana especuló con la posibilidad de que las Fuerzas Armadas armen su propio sistema de escrutinio.

"También tenemos una computadora de las Fuerzas Armadas para contar votos", dijo el mandatario en un acto en el Parlamento.

Para Canineu, Bolsonaro encabeza una "temeraria y peligrosa campaña de desinformación contra el sistema electoral", basándose en "afirmaciones infundadas de fraude electoral" y en el ataque a autoridades electorales y judiciales.

La ONG remarcó que impulsar un sistema electoral alternativo no está entre las funciones de las Fuerzas Armadas, porque en una democracia el sistema y recuento electoral deben estar manejados por autoridades independientes, reportó la agencia de noticias Europa Press.

"La comunidad internacional debería enviar un contundente mensaje al presidente Bolsonaro de que cualquier intento de subvertir el sistema democrático y el estado de derecho es inaceptable", evaluó Canineu.

Los brasileños acudirán a las urnas el 2 de octubre para elegir un nuevo presidente o darle otro mandato a Bolsonaro, ante quien aparece como principal rival -y ganador, según las encuestas- el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, que oficializará su candidatura el sábado 7 de mayo en un acto en San Pablo. (Télam)