Las fuerzas de seguridad de Honduras reprimieron hoy con gases lacrimógenos una manifestación en una ciudad del oeste del país, en la que miles de personas protestaron por el fallecimiento de una mujer en una celda policial, denunciado por organizaciones como un "crimen de Estado" y por el que la Policía Nacional anunció que abrirá una investigación.

Keyla Martínez, de 26 años y estudiante de Enfermería en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, fue detenida a las 23.30 del sábado, ingresada en un calabozo 10 minutos más tarde y encontrada moribunda a las 3.30 del domingo.

Según una versión preliminar de la Policía Nacional, se habría suicidado en la celda en la que fue recluida.

"Asesinos, asesinos", gritaban los manifestantes que fueron reprimidos por policías en el centro de la comunidad de La Esperanza, a unos 150 kilómetros al oeste de Tegucigalpa.

Hay "indicios racionales" de que Martínez fue asesinada por policías en la madrugada del domingo, dijo la diputada del partido izquierdista Libertad y Refundación (Libre) Olivia Zúniga a la agencia de noticias AFP

"El pueblo se volcó, la gente salió de sus negocios, de los mercados, de sus casas, a protestar porque los policías ya han cometido otras violaciones a derechos humanos antes", sostuvo la diputada y aseguró que la ciudadanía no cree en la versión oficial de que la joven se ahorcó.

Ante la aglomeración de la gente frente a la sede policial, los agentes atacaron a los manifestantes con bombas lacrimógenas, lo que desató una "batalla campal" porque los aquellos se defendieron lanzando piedras a los uniformados, con algunos lesionados, dijo Zúñiga.

Por su parte, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) denunció la muerte de Martínez como un "crimen de Estado" que atribuyó a la Policía Nacional de Honduras.

"El Estado de Honduras es responsable de la muerte de Keyla Martínez, este es indudablemente un crimen de Estado, una ejecución extrajudicial y un femicidio ejecutado por miembros de la policía ubicados en la unidad policial UDEP 10 de la ciudad de La Esperanza, Intibucá", sostuvo el Copinh en un comunicado.

La Policía anunció una investigación sobre la muerte de Martínez. "Garantizamos a los familiares y a la población el esclarecimiento de este caso", afirmó el comisionado de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Rommel Martínez, en conferencia de prensa, según medios hondureños.

"Desde el primer momento en que se registra una muerte bajo la custodia policial se investiga como homicidio y se debe hacer tal cual dicta la ley", añadió, según la agencia Europa Press. (Télam)