Un hijo del expresidente de Honduras Pofirio Lobo (2010-2014) fue asesinado hoy junto a otros tres hombres en Tegucigalpa, cuando salían en dos automóviles de un edificio donde estuvieron en una discoteca, informó el propio exmandatario

Desconocidos fuertemente armados "bajaron a los jóvenes de dos carros", incluyendo a Said Lobo, de 23 años, y los asesinaron con disparos, en un episodio que "fue prácticamente como un operativo" como los que hace la policía, relató Lobo a medios locales.

La Policía dijo que los cuatro jóvenes salían en dos vehículos del estacionamiento subterráneo de un edificio donde funciona la discoteca, informó la agencia de noticias AFP.

En videos transmitidos por el canal de televisión HCH se observa que desconocidos que se cubrían con pasamontañas interceptan un vehículo negro en la salida del estacionamiento del edificio y se bajan con armas largas.

Cuando el conductor de uno de los vehículos paga por la ventanilla el estacionamiento, los encapuchados lo bajan a él y a su acompañante y los ponen contra la pared apuntándoles. No se ve cuando les disparan. Los cuerpos quedaron tirados en el piso.

Uno de los asaltantes cae herido y un compinche lo auxilia para llevárselo.

"A mi otro hijo (Luis) no le pasó nada porque él venía manejando en otro carro", agregó Lobo

Otro de los muertos es sobrino de la esposa del general retirado Romeo Vásquez, quien encabezó el golpe de Estado contra el expresidente Manuel Zelaya en 2009.

La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, se solidarizó con el expresidente Lobo y su esposa Rosa Bonilla, así como con los familiares de las demás víctimas.

“Condeno a los escuadrones de la muerte que han operado durante años en Honduras con impunidad”, escribió en Twitter. “No descansaremos hasta que los desmantelemos”.

Bonilla fue condenada en marzo por malversar fondos públicos mientras su esposo era presidente y recibió un permiso especial para salir de prisión para poder asistir al funeral de su hijo.

Otro de los hijos de Porfirio Lobo, Fabio, fue sentenciado en Estados Unidos en 2017 a 24 años de prisión por cargos de narcotráfico.

El año pasado, Estados Unidos anunció que al expresidente ya no se le permitiría ingresar al país porque supuestamente había aceptado sobornos de narcotraficantes a cambio de favores políticos. (Télam)