El excandidato a presidente de Colombia Rodolfo Hernández, derrotado en el balotaje del domingo por el actual mandatario electo Gustavo Petro, anunció hoy que ocupará una banca en el Senado, una decisión que también tiene repercusiones judiciales porque entorpece el proceso por corrupción que tiene pendiente.

Después de varios días en los que se especuló con la posibilidad de que renunciara al escaño que le corresponde, finalmente el empresario ocupará un espacio dentro del Congreso de Colombia, adelantó la cadena RCN, citada por Europa Press.

No obstante, Hernández todavía no se pronunció sobre qué postura adoptará con respecto al nuevo Gobierno, si bien su asesor principal, Ángel Beccassino, ya adelantó días atrás que si hay "coincidencias" apostaría por Petro.

La llegada del autoproclamado candidato anticorrupción al Congreso también tiene algunas implicaciones judiciales con respecto al proceso por corrupción que tiene pendiente por el supuesto trato de favor que habría dado a una empresa en la que trabaja su hijo en la entrega de un contrato público para la gestión de basuras, cuando era alcalde de Bucaramanga.

Al asumir la banca de senador la investigación tendría que pasar al Tribunal Supremo de Justicia y el juicio que estaba previsto para el próximo 21 de julio no se celebraría. El proceso deberá comenzar casi desde cero, retrasando así cualquier decisión al respecto.

A su vez, el hecho de aceptar el escaño en el Senado no impediría sus aspiraciones a gobernador de Santander, puesto que podría dejarlo a finales de año para comenzar a hacer campaña para esas elecciones regionales, previstas para octubre de 2023.

Antes que él, su compañera de fórmula, Marelen Castillo, no solo confirmó que sí tomaría su escaño en la Cámara de Representantes, sino que además no se declarará en oposición al nuevo Gobierno de Petro, siempre y cuando cumpla con sus promesas de "construir país".

"En este momento no llego a la oposición, llego a trabajar y a construir por Colombia", subrayó Castillo. (Télam)