(Por Alberto Galeano).- El pedido de perdón expresado esta semana por el presidente Emmanuel Macron a los argelinos que sirvieron al ejército francés en la Guerra de Argelia pretende reparar la ingratitud sufrida por estos hombres que amaban a Francia, encerrados luego del conflicto bélico en tenebrosos campos de concentración en el sur del país europeo.

Los exsoldados que apoyaban a la Argelia colonial, conocidos por el nombre de harkis, fueron abandonados a su suerte en 1962 cuando las tropas francesas retornaron a París tras ocho años de guerra.

A casi 60 años de la independencia de Argelia, después de firmarse los acuerdos de Evian, los franceses nunca se han disculpado por los crímenes cometidos en esa conflagración que puso fin a 132 años de colonización, si bien Macron promueve ahora una "reconciliación de memorias".

El lunes pasado, no obstante, el mandatario "pidió perdón" en nombre de Francia a los harkis y anunció la próxima promulgación de una ley de "reparación".

Muchos de estos argelinos fueron asesinados en Argelia luego de que este país africano lograra su independencia, el 3 de junio de 1962, y una gran mayoría de los que huyeron a Francia con sus familias fueron discriminados por los franceses.

Según algunos historiadores, Francia se vio envuelta en un genocidio, tras el saqueo a los archivos históricos de dicho país de África del Norte.

Para Adrían Zarrilli, doctor en Historia de la Universidad Nacional de Quilmes e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) "existen ´múltiples memorias´ sobre la Guerra de Argelia, cuyas heridas en la sociedad francesa a veces entran en conflicto unas con otras".

"A Francia llegaron, al terminar el conflicto, cerca de un millón de pieds-noirs, (franceses de origen argelino), muchas veces recibidos con recelo y discriminación", comentó el analista a Télam.

Zarrilli explicó que hubo, además, cerca de un millón de excombatientes franco-argelinos, además de los harkis que cooperaron con las fuerzas francesas durante la contienda bélica.

Según la agencia de noticias francesa AFP, hasta 200.000 harkis fueron reclutados por el ejército francés para luchar contra los nacionalistas argelinos, acusados después de "traidores" por sus compatriotas.

En el año 2000, el fallecido presidente argelino, Abdelaziz Bouteflika (1999-2019), los calificó de "colaboracionistas", aunque criticó las condiciones de vida en que estos exsoldados vivían en Francia. De todos modos, el mandatario descartó su retorno a Argel, afirmando que "no era su país".

En Francia, los harkis fueron trasladados a los llamados "campos de tránsito y reclasificación", soportando una vida indigna y traumática.

"El trauma de Argelia se ha usado en Francia para explicar fenómenos muy disímiles como por ejemplo la creciente fortaleza de la extrema derecha o la marginación y la tentación yihadista en los barrios periféricos", dijo Zarrilli.

Más de cinco millones de argelinos murieron a manos de los colonialistas franceses en un cuarto de siglo, según el presidente argelino, Abdelmajid Tebboun.

Pero la Liga Argelina para la Defensa de los Derechos Humanos eleva esta cifra a 10 millones de personas, de acuerdo a un informe publicado en 2017.

"En la Guerra de Argelia, Francia pagó un precio muy alto por retirarse de ese país. Esto precipitó la caída de (el expresidente Charles) De Gaulle" (una de las figuras más reverenciadas por los franceses), opinó por su parte Abraham Zylberman, profesor de Historia de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

"Pero, además, hay toda una historia sobre el trato de las tropas francesas contra los integrantes del Frente de Liberación Nacional de Argelia, sobre todo por las torturas y los asesinatos, y esta situación marcó mucho a la sociedad francesa", añadió.

El historiador afirmó que "el trauma se profundiza porque en 1954 Francia fue derrotada en Indochina", liderada por el líder vietnamita Ho Chi Minh que reclamaba la independencia de Camboya, Laos y de Vietnam del Norte y del Sur.

"Esta es la otra derrota que sufrió París. Creo que no hubo nunca un fracaso tan rotundo", aseguró Zylberman.

El historiador recordó que "en menos de diez años, Francia tuvo que abandonar dos colonias. Este es, para mí, el motivo esencial del trauma".

"Pero, además, hay otra cuestión: la metodología que los franceses utilizaban en las Escuela de las Américas de Panamá, y que extendieron luego a toda América Latina en la época de las dictaduras, especialmente en la Argentina y Chile", dijo Zylberman.

El académico se refiere a la OAS (Organización Armada Secreta, un grupo de extrema derecha del ejército francés), cuyos instructores les enseñaron a los militares argentinos, en las décadas de 1970 y 1980 del siglo pasado, algunos métodos de secuestro, tortura y ejecución clandestina de personas. (Télam)