El Gobierno de Colombia advirtió hoy contra quienes buscan “posar de víctimas cuando fueron victimarios” e “insultan la memoria”, en respuesta a un pedido de Comunes, el partido político de los exFARC, para que se investigue si la muerte del exjefe de la extinta guerrilla Alfonso Cano, en 2011, fue un asesinato.

“Quienes pretenden posar de víctimas cuando fueron victimarios, insultan la memoria y el sufrimiento de los colombianos que durante décadas vivieron su crueldad. ¡A nadie engañan!", afirmó el ministro del Interior, Daniel Palacios.

El funcionario rechazó de ese modo la solicitud de la senadora Victoria Sandino a la Comisión de la Verdad para que se investigue si la muerte de Cano fue un caso de lesa humanidad.

Para Palacios, el operativo en el que murieron Cano y alias Mono Jojoy, otro importante jefe insurgente, fue una victoria significativa para el Gobierno y la Fuerza Pública: "La neutralización de Jojoy y Cano, gran derrota del terrorismo por parte del Estado".

Según dijo la senadora Sandino en la Comisión de la Verdad, “a través de los testimonios” que reunió la fuerza de sobrevivientes de la Operación Odiseo, existen “elementos para afirmar que Alfonso Cano fue ejecutado fuera de combate, desarmado y en situación de indefensión".

"Es una grave infracción al Derecho Internacional Humanitario y queremos presentar a la Comisión de la Verdad y al país, este aporte, esperando que la contraparte responsable de estos hechos hagan lo propio”, explicó la congresista de Comunes. (Télam)

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