La ministra del Interior y Seguridad Pública de Chile, Izquia Siches, dijo hoy que el Gobierno no implementará el estado de excepción en la denominada Macrozona Sur, una medida que estuvo vigente durante seis meses en el mandato del expresidente Sebastián Piñera, porque no significó grandes avances.

“No avanzamos en las soluciones de fondo y creo que esa debe ser la mirada de los distintos actores: trabajar en soluciones que nos permitan no solamente tener la percepción de seguridad, sino realmente avanzar en materia de seguridad”, dijo la secretaria de Estado después de reunirse con el alto mando de Carabineros (policía de Chile) y la Policía de Investigación (PDI) en el Palacio de La Moneda.

Durante la última semana, camioneros estuvieron en paro en distintas zonas del país para manifestar su molestia por el precio y los impuestos a los combustibles y algunos fueron objeto de ataques incendiarios, entre otros atentados que han dejado heridos con distinta gravedad y por lo cual solicitaron la implementación de la medida, especialmente en el sur del país.

La ministra criticó los recientes hechos de violencia y aseguró que van a "trabajar en conjunto y poder hacer operativas distintas medidas que nos permitan enfrentar la situación de violencia que se vive en nuestro sur”.

En este sentido, el subsecretario de Interior, Manuel Monsalve, señaló que en primer lugar se fortalecerán “las medidas de seguridad en la zona” cuando visiten las regiones de Biobío y La Araucanía, para mejorar las condiciones de las rutas.

Además, agregó que se destinarán 5.500 millones de pesos (6,5 millones de dólares) para adquirir “un conjunto de equipamiento para mejorar las condiciones de seguridad en ambas regiones y eso se va a hacer en conjunto con los gobernadores”.

El estado de excepción es un mecanismo legal que altera la situación de normalidad y regularidad de los derechos y libertades de las personas. Cuando fue implementado en Chile implicó la ocupación de las Fuerzas Armadas en la zona para reforzar los patrullajes y fiscalizaciones policiales.

El expresidente Piñera empleó la medida en las provincias sureñas de Malleco, Cautín (La Araucanía), Biobío y Arauco (Biobío) con el fin de restablecer el orden público y hacer frente a la violencia en la zona.

Asimismo, en el Gobierno anterior también se instaló la medida durante el estallido social de octubre de 2019 y más recientemente en algunas provincias del norte del país para controlar la inmigración irregular que desbordó la zona. (Télam)