En caso de que el premier interino de Italia Giuseppe Conte no logre conformar un nuevo Gobierno, el Vaticano, siempre influyente en la política del país, tiene en su lista de preferidos al expremier Paolo Gentiloni, al presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Fico; y al extitular del Banco Central Mario Draghi.

Mientras la Conferencia Episcopal Italiana pidió en las últimas horas un trabajo para "sanar las fracturas" en la política, Conte apuesta a que legisladores de centro se sumen a una coalición con el Partido Democrático, el Movimiento Cinco Estrellas y Libres e Iguales para apoyarlo en un nuevo Gobierno, tras la renuncia al cargo de este lunes.

Desde el Vaticano, donde observan en silencio la crisis política, la primera opción es la continuidad de Conte, especialmente en medio de la pandemia de coronavirus, según dijeron fuentes de la Santa Sede a Télam.

"No es aconsejable cambiar de caballo en mitad del río", había planteado el papa Francisco en mayo pasado, al reclamar "unidad" a los políticos frente a la gestión de la pandemia.

De todos modos, en caso de que Conte no logre fortalecer la "cuarta pata" para una nueva coalición, la Santa Sede tiene en su lista de preferencias a tres dirigentes de excelentes lazos con el Vaticano.

La primera opción es la del expremier (2016-2018) Paolo Gentiloni, actual Comisario Europeo de Economía, visto como un hombre moderado y considerado un "europeísta".

Con largo recorrido en la centroizquierda italiana, siempre ligado al mundo católico local, Gentiloni cimentó sus lazos con el Vaticano en 2000, cuando, desde la comuna de Roma, fue encargado de coordinar con la Santa Sede toda la logística para el Jubileo de ese año.

En segundo lugar, la Santa Sede nunca oculta su admiración por Mario Draghi, del que resaltan su perfil a la vez técnico y con recorrido político, y a quien el propio Francisco designó miembro de la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano en julio pasado.

Economista de larga tradición, el vínculo de Draghi con el Vaticano se basa en su relación con el mundo jesuita y sus estudios sobre la Doctrina Social de la Iglesia, dos áreas con las que comparte interés con el pontífice.

Por último, el presidente de la Cámara de Diputados, el miembro del Movimiento Cinco Estrellas Roberto Fico, se convirtió en los últimos años en un interlocutor de confianza para los sectores progresistas de la Santa Sede.

Fico mantiene un lazo estrecho con el jesuita Antonio Spadaro, uno de los principales consejeros del Papa, y director de la revista La Civilta Cattolica, la publicación cultural más antigua de Italia y órgano paraoficial de la secretaría de Estado vaticana. (Télam)