El tradicional desfile militar de los Campos Elíseos realizado por el día nacional de Francia, que conmemora la toma de la Bastilla en 1789, fue reemplazado por un homenaje a los trabajadores fallecidos en la lucha contra el coronavirus, que causó cerca de 30 mil muertos en el país galo.

Los aplausos resonaron en la Place de la Concorde en el centro de París durante la ceremonia encabezada por el presidente, Emmanuel Macron, quien dijo que el acto simbolizaba "el compromiso de toda una nación" y "de nuestra capacidad de recuperación".

Esta vez, las estrellas de la ceremonia no fueron los soldados, sino las enfermeras, médicos, conductores de ambulancia, que fallecieron durante la dura lucha que el país desarrolla contra la pandemia.

Sin el tradicional desfile de tanques y tropas, Macron revisó de pie y en la parte trasera de un jeep militar las filas de soldados parados con distanciamiento social en la Plaza de la Concordia después de la exhibición de aviones militares, informó la cadena de noticias CNN.

"Deseo, con todos los franceses, con todos los Ejércitos mismos, rendir un vibrante tributo a los trabajadores de la salud y a aquellos que, en todos los sectores, han permitido que continúe la vida pública, social y económica", dijo Macron antes del desfile.

"La dedicación, tenacidad, coraje, solidaridad que surgió con fuerza en todas partes, tanto en nuestras ciudades como en nuestro campo, genera admiración", agregó.

Un coro militar cantó el himno nacional La Marsellesa, y las tropas desplegaron una enorme bandera tricolor francesa en la plaza.

La fiesta había comenzado con un homenaje al general Charles De Gaulle, del que este año se cumplen 130 años de su nacimiento, 50 de su muerte y 80 de su llamamiento al levantamiento contra los nazis, pronunciado desde Londres.

El desfile dedicó un espacio particular a los servicios sanitarios del Ejército, que han socorrido al 3% de los pacientes franceses más graves en ocho hospitales de campaña, además brindar apoyo logístico a todo el dispositivo civil armado para mitigar la pandemia.

Macron buscó resaltar los éxitos de Francia en la lucha contra su peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial, mientras al otro lado de la ciudad, manifestantes planeaban llamar la atención sobre los fracasos de Francia durante la pandemia mediante protestas.

Entre los que se espera que protesten habrá trabajadores sanitarios que criticaron la escasez de mascarillas y los recortes que dejaron a uno de los mejores sistemas de salud del mundo mal preparado frente a la descontrolada propagación del virus.

Las tensiones ya estallaron el lunes por la noche en la víspera de las vacaciones, cuando manifestantes encendieron barricadas e incendiaron un colectivo, un gimnasio y docenas de vehículos en la región de París, informaron fuentes policiales.

Francia tiene uno de los mayores índices de mortalidad por virus en el mundo, y los científicos advierten sobre un posible rebrote a medida que la gente abandona las prácticas de distanciamiento social, celebra fiestas y se va de vacaciones de verano.

Hoy, Macron anunció que el tapaboca será obligatoria en todo lugar cerrado en el país, al tiempo que seguirá siendo recomendable en el exterior, como medida para luchar contra la Covid-19, la enfermedad que causa el nuevo coronavirus.

"Estamos viendo que hay relajación en algunos gestos y en las próximas semanas vamos a hacer las mascarillas obligatorias en todos los lugares públicos cerrados", indicó Macron en una entrevista.

El presidente admitió que tienen "signos que muestran" que la pandemia "sube un poco", por lo que alertó de la posibilidad de una segunda oleada.

(Télam)