Francia volverá a abrir sus discotecas hoy tras casi 16 meses de cierre, aunque las autoridades advirtieron que permanecerán atentas a un eventual aumento de los casos de coronavirus en el país, donde la variante Delta está ganando terreno.

Aunque la reapertura ofrece un alivio a los propietarios, la capacidad estará limitada al 75% y para entrar se exigirá una prueba de vacunación o un test negativo reciente.

También se recomendará el uso de tapabocas, pero no será obligatorio.

"Es un alivio poder abrir, aunque no sea al 100%", dijo a la agencia de noticias francesa AFP Martin Munier, gerente de la discoteca Sacré, en el centro de París.

Sin embargo, la mayoría de los clubes nocturnos permanecerán cerrados, ya que frente a las estrictas condiciones muchos prefieren seguir cobrando las ayudas del Gobierno a la espera de saber cómo evolucionará la variante Delta.

"Se trata de una reapertura para el 30% de las discotecas, porque el 70% no pudo aplicar los estrictos protocolos sanitarios", explicó el ministro de Salud, Olivier Véran, a la radio France Inter.

"Seguiremos muy atentos y si tenemos que dar marcha atrás porque las cosas van mal, haremos lo necesario", añadió.

Véran señaló que los casos de contagios con la variante Delta -mucho más contagiosa que sus predecesoras- representan ahora casi el 50% del total registrados en todo el país, y alertó que podría volverse mayoritaria este fin de semana.

Véran recordó que la variante Delta "apareció hace algunas semanas y es 60 veces más contagiosa respecto de otras cepas virales que circularon hasta ahora".

"Progresivamente -advirtió- está sustituyendo a todas las otras variantes del coronavirus y pronto será mayoritaria, probablemente este fin de semana, en nuestro país".

Verán explicó que anoche la variante Delta "no distaba del 50% de los nuevos casos de contagios" y advirtió que "es su rápida difusión lo que suscita un nuevo aumento de los contagios en Francia".

El ministro observó que "cada semana hay alrededor del 50% de contagios más que la semana precedente".

Según datos dados ayer por el Ministerio de Salud francés, el miércoles se contabilizaron 4.083 nuevos casos, 500 contagios más que el día anterior.

El país reporta 3.020 nuevos contagios promedio cada día, 6% del pico, la media más alta, reportada en 6 de noviembre.

La tasa de pacientes confirmados de coronavirus en los últimos 14 días es de 48,2 por cada cien mil habitantes, bastante baja comparada con la del resto de los países del mundo.

Sin embargo, las cifras indican un leve pero sostenido aumento de contagios.

En tanto las muertes bajaron sustancialmente: el martes de la semana pasada se contabilizaron 34 decesos, mientras que el domingo, solo nueve y ayer 28.

"Ocurre un fenómeno bastante semejante a lo que vimos el verano (boreal) pasado: el virus ataca esencialmente a los jóvenes, que desarrollan formas poco graves pero que se contagian" entre ellos, y no solamente, dijo Véran.

También contra la variante Delta, la vacuna "sigue siendo eficaz contra las formas graves". "Es el momento de ir a vacunarse", advirtió

Unas 34,9 millones de personas, de los más de 68 millones de habitantes, recibieron en Francia las primeras dosis de la vacuna anti Covid-19, informó el Ministerio de Salud.

En paralelo a las nuevas relajaciones y al temor por la variante Delta, el secretario de Estado de Asuntos Europeos de Francia, Clément Beaune, desaconsejó ayer a los ciudadanos franceses viajar a España y Portugal en vacaciones dado el repunte de los contagios de coronavirus en esos países.

Desde el inicio de la pandemia del coronavirus, Francia contabiliza 5,78 millones de casos y 111.284 muertes a causa de la enfermedad. (Télam)