La nación insular de Fiyi confinó hoy a su capital durante 14 días para contener la aparición de casos de coronavirus a raíz de un funeral "superpropagador" que provocó un foco epidémico.

El archipiélago del Pacífico Sur ya había cerrado todas sus escuelas y cancelado los eventos deportivos la semana pasada luego de detectar sus dos primeros casos de coronavirus fuera de centros de aislamiento en más de un año.

Un soldado y un integrante del personal de limpieza de un centro de cuarentena para infectados había dado positivo en Covid-19, y en un primer momento las autoridades creyeron que el virus no se había seguido extendiendo entre la población.

Sin embargo, el Gobierno sospecha ahora que el militar contagió a su empleada doméstica, quien luego asistió a un entierro en el que había 500 personas.

Hasta ahora, a esos tres casos iniciales se les sumaron otros cuatro el fin de semana, según dijo hoy el secretario de Salud y Servicios Médicos, James Fong.

Ante esta situación, los cerca de 100.000 habitantes de Suva, la capital, deberán permanecer en zonas confinadas y los comercios no esenciales estarán cerrados durante dos semanas, agregó Fong, informó la agencia de noticias AFP.

"Tres de los casos son personas que asistieron al funeral que hemos identificado como un evento superpropagador, sobre todo un marido y su esposa que propagaron el virus en la comunidad", explicó en conferencia de prensa.

No está claro cómo se infectó la cuarta persona, una mujer de las afueras de Suva.

"Ella y su esposo fueron puestos en cuarentena", afirmó.

"Como todavía no podemos establecer los desplazamientos de estas personas e identificar a todos sus contactos nos vemos obligados a tomar medidas de precaución estrictas", dijjo.

Fiyi ha contenido en gran medida la pandemia gracias a medidas estrictas de aislamiento y controles fronterizos. Registró 91 casos y solo dos muertos para una población de 930.000 personas.

La transmisión comunitaria asesta un golpe a la esperanza de Fiyi de abrir una burbuja de viajes sin cuarentena con Australia y Nueva Zelanda, de donde procede la mayoría de sus turistas extranjeros.

La economía de Fiyi depende mucho del turismo, que prácticamente ha desaparecido durante la pandemia.

El número de turistas mensuales cayó hasta un 99% respecto a los niveles prepandemia, según las estadísticas gubernamentales.

(Télam)