La fiscalía brasileña acusó hoy al periodista estadounidense Glenn Greenwald, Premio Pulitzer, de participar de una asociación ilícita junto a hackers que fueron su fuente para revelar supuestas irregularidades y persecuciones en la investigación de la Operación Lava Jato para detener e inhabilitar al líder opositor Luiz Inácio Lula da Silva.

La noticia sorprendió al medio jurídico porque el Supremo Tribunal Federal había decidido que el periodista no podía ser investigado como sospechoso de hackeo ya que estaba haciendo su trabajo de buscar información ante una fuente.

En un comunicado, el Ministerio Público Federal de Brasilia informó que denunció a Greenwald y a otras seis personas por delitos relacionados a invasión de celulares de autoridades brasileñas.

El periodista director del sitio The Intercept Brasil "ayudó, incentivó y orientó al grupo durante las invasiones".

La causa indica que autoridades que van desde el ministro de Justicia, Sérgio Moro, ex juez de la Operación Lava Jato que condenó a Lula, y los fiscales de esa investigación fueron víctimas de hackers que se contactaron con Greenwald para darle el contenido de las conversaciones.

Este caso pasó a ser conocido como el de las filtraciones de Lava Jato, en las cuales se puede ver a Moro y al fiscal Deltan Dallagnol articulando las causas supuestamente para perjudicar a Lula y al Partido de los Trabajadores (PT).

Moro calificó como "pavada" las filtraciones, que llevaron a la corte a recibir decenas de pedidos de anulación de las sentencias en Lava Jato por estar supuestmente 'arregladas' entre la fiscalía y el entonces juez de Curitiba.

Greenwald vive en Brasil con su esposo, el diputado federal David Miranda, con quien tiene dos hijos.

Greenwald ganó el Pulitzer trabajando para The Guardian por revelar las filtraciones de la agencia nacional de seguridad nacional (NSA) de Estados Unidos divulgada por el ex agente informático estadounidense desertor Edward Snowden. (Télam)