A pesar del aumento continuo de casos y muertes por coronavirus, Filipinas redujo un toque de queda nocturno en la ciudad capital de Manila y cuatro provincias cercanas, aunque puso bajo confinamiento diurno a la mayoría de sus 25 millones residentes.

En las últimas 24 horas, el país registró más de 11.600 infecciones y se mantiene en un promedio semanal que ronda los 10.000 contagios, informó hoy el Ministerio de Salud.

En el mismo periodo, la nación de 108 millones de habitantes sumó 204 muertes, con lo que superó las 15.000, en concreto 15.149, agregó el Ministerio.

El portavoz presidencial Harry Roque dijo que la zona metropolitana de Manila y cuatro provincias, una región donde viven más de 25 millones de habitantes, permanecerá bajo restricciones algo más leves hasta fines de abril tras el bloqueo total de dos semanas.

“Nuestra estrategia es aumentar nuestra capacidad de camas en lugar de cerrar la economía”, explicó Roque, quien habló en conferencia de prensa televisada desde un hospital de Manila después de contraer Covid-19 como muchos miembros del gabinete.

En pos de cuidar la economía, un toque de queda nocturno de 11 horas se redujo a nueve horas en la metrópolis de Manila.

Sin embargo, a partir de hoy, la mayoría de los residentes, excepto los trabajadores de negocios autorizados y el personal médico y de orden público, tendrán que permanecer en casa y solo podrán salir para recados urgentes como compras de comestibles y emergencias médicas, dijo Roque, citado por la cadena CNN.

Los comercios esenciales permanecerán abiertos, incluidos hospitales, supermercados y bancos, pero los parques de diversiones, cines, estadios de peleas de gallos, gimnasios y salones de belleza permanecerán cerrados.

El Gobierno filipino luchó para abrir más centros de aislamiento y tratamiento después de que muchos hospitales se vieran abrumados a partir de marzo por el peor aumento de infecciones por coronavirus.

Ahora se podrían usar más de 1.000 camas adicionales, muchas de ellas en el Centro Nacional de Salud Mental administrado por el Gobierno, dijeron las autoridades.

Desde finales de febrero, la curva epidemiológica no dejó de crecer y desde la semana pasada la cifra de casos diarios no baja de los 10.000.

Filipinas fue durante mucho tiempo epicentro de coronavirus en el Sudeste Asiático, con alrededor de 865.000 infecciones confirmadas.

(Télam)