Sheldon Adelson, magnate del juego, destacado donante del Partido Republicano y puntal del premier israelí, Benjamín Netanyahu, murió a los 87 años, informó hoy en un comunicado Las Vegas Sands, la compañía que fundó y que dirigía.

"Nuestro fundador y líder visionario, Sheldon G. Adelson, falleció anoche a la edad de 87 años por complicaciones relacionadas con el tratamiento del linfoma de Hodgkin", anunció la nota.

Netanyahu se manifestó "desconsolado por la muerte de Sheldon Adelson", y calificó al magnate como "un gran patriota judío", informó la agencia de noticias AFP. 

"Fue un increíble campeón del pueblo judío, del Estado judío y de la alianza entre Israel y Estados Unidos", señaló el premier en un comunicado.

Había nacido el 4 de agosto de 1933 en el vecindario judío de Dorchester, en Boston, hijo de un taxista judío originario de Lituania y de una costurera, con quienes compartía la única habitación de la casa.

Empezó a hacer negocios a los 12 años, pidiendo prestado dinero a su tío para comprar un puesto de diarios en Boston.

En los ochenta y los noventa del siglo pasado se forjó como magnate en Las Vegas y en 1980 compró el ruinoso casino Sands en la ciudad de Nevada, y una década después lideraba el negocio mundial del juego, con intereses muy notables en Macao y Singapur.

En 2018 su fortuna se valoraba en más de 36.000 millones de dólares.

Ultraconservador, gran donante del Partido Republicano estadounidense en 2016 y férreo partidario de bombardear Irán, aportó decenas de millones en la campaña de Donald Trump, y estuvo entre bambalinas de algunas de las más polémicas decisiones del republicano respecto de Israel, como el traslado de la Embajada a Jerusalén, o la retirada de Washington del pacto nuclear con Irán.

El exdirector ejecutivo de la DAIA Jorge Elbaum denunció que Adelson era "el más importante socio de Paul Singer en NML Elliot", el fondo buitre que rehusó ingresar a los dos canjes de deuda, litigó contra Argentina en EEUU y fue responsable del embargo temporal de la Fragata Libertad en Ghana.

En Israel sepultó el equilibrio mediático cuando fundó el diario gratuito Hayom en el año 2007, con una línea editorial decididamente pro-Netanyahu, entonces líder de la oposición.

En 2017 el diario fue protagonista de un escándalo protagonizado por las conversaciones telefónicas de Netanyahu y su director, que confirmó lo que todos sabían: que era un órgano de expresión a la medida de Bibi, como es conocido el primer ministro israelí. (Télam)