El exsenador colombiano Gustavo Bolívar confirmó hoy que acudirá a las citas concertadas por la Fiscalía y la Procuraduría para aportar más información sobre la existencia de una red de explotación sexual de mujeres dentro del Congreso que denunció en una entrevista a un medio de comunicación, pero condicionó la entrega de pruebas a garantías de seguridad para las víctimas.

"Me quieren entrevistar, por supuesto que acudiré el lunes y martes a las citas con la Fiscalía y Procuraduría de manera virtual por encontrarme fuera del país. Aportaré información que tengo, siempre y cuando no se afecte la integridad de las víctimas", escribió el exlegislador en su cuenta de Twitter.

En esa línea, Bolívar, quien hasta 2022 militó en el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), celebró "el interés" que su denuncia despertó a nivel nacional, ya que eso presiona a los agresores "para que dejen de tener ese comportamiento" mientras investiga la justicia.

"Las mujeres tienen que vivir en una sociedad donde su dignidad sea respetada, merecen vivir sin miedo y deben ser valoradas por sus capacidades, talentos y aptitudes", enfatizó Bolívar, quien recordó que esta situación la viene denunciando desde 2018.

En ese sentido, lamentó que recién ahora se lo haya escuchado, luego de que su denuncia se hiciera pública en una entrevista con la revista Semana.

Bolívar, un escritor, periodista y guionista de populares programas de televisión relacionados con el narcotráfico y el conflicto armado (El capo y Sin tetas no hay paraíso, entre otros), llegó a la política en 2018 de la mano del movimiento Colombia Humana del presidente Gustavo Petro, y fue elegido dos veces senador, hasta su renuncia, a fin de año, sin precisar los motivos.

En la entrevista, publicada el domingo pasado, Bolívar dijo que en el Congreso había "niñas bonitas en diferentes ramas" que acudieron a su oficina a denunciar que estaban siendo explotadas sexualmente.

“Uno empieza a ver que hay muchas niñas bonitas en diferentes ramas. Estoy contándole denuncias que me hicieron ellas en mi oficina. Mi secretaria está de testigo (...) Para poderlas esclavizar sexualmente, les hacían contratos de dos o tres meses. Es más fácil para que vuelvan a estar con ellos que si los contratos se los hacen por un año. Las mantienen así, con contraticos chiquitos. Esa fue la denuncia que me hicieron ellas”, dijo Bolívar.

“Yo se la conté a varias personas, pero el problema es que ellas no han querido dar públicamente la cara porque están casadas. El esposo no sabe lo que les toca hacer; a otras les da miedo que el novio las deje; otras tienen el temor de que no les vuelvan a dar empleo en ningún lado. Es terrible lo que pasa con la mujer y no solo en el Congreso, sino también en otras instancias de poder. El abuso hacia la mujer es bárbaro”, agregó.

Además, manifestó que sabe quiénes son los congresistas que estarían involucrados, aunque no dio nombres, y dijo que le daba "asco" verlos en el Congreso.

Bolívar volvió a insistir hoy en que no acudió antes a la Fiscalía porque sin el testimonio de las víctimas no se puede avanzar y él se expone a ser acusado de calumnias.

"No me autorizaron a dar sus nombres. Sin testigos es muy difícil", expresó.

"Ellas me pidieron reserva absoluta por la gravedad de los hechos y el riesgo que corren ante sus victimarios que detentan el poder. Ante la imposibilidad de entregar los nombres de las mujeres que vivieron estas violencias, he tenido que aplazar en el tiempo mi deber de llevar este caso ante la justicia", agregó.

Tras conocerse la denuncia mediática, además de la apertura de una causa por parte de la Fiscalía, la comisión de ética del Congreso abrió su propia investigación para la que esperan contar no solo la versión de Bolívar, sino también con otras personas involucradas. (Télam)