El expresidente colombiano Andrés Pastrana consideró hoy que las frustradas conversaciones de paz que se llevaron a cabo durante su mandato en los años 90 fueron la base para que varios años después, en 2016, pudiera acordarse el cese de la lucha armada con las FARC, y resaltó que hizo “todo lo posible” para pacificar al país, aunque no lo haya logrado.

"Sin el Plan Colombia, no hubiera existido la seguridad democrática; sin aquellos procesos de paz, los acuerdos de La Habana no hubieran encontrado las bases de su construcción; sin nuestra lucha por los derechos humanos y la profesionalización de las Fuerzas Militares, la legitimidad del Estado se hubiera perdido", remarcó Pastrana en una defensa cerrada de su mandato.

El exmandatario, que gobernó el país entre 1998 y 2002, se presentó en forma voluntaria ante la llamada Comisión de la Verdad, donde reivindicó los diálogos de El Caguán, unas negociaciones con las FARC para terminar el conflicto armado interno, iniciadas en 1998 que terminaron sin acuerdos.

Pastrana lamentó que “mucho se han tergiversado los procesos de paz” de su Gobierno, pero puso de relieve que se pasó “de un Estado fallido a un Estado pujante”.

“Es cierto que no logré la paz, pero puedo decir con certeza que lo que se ha avanzado es gracias a lo que nosotros sembramos", dijo, según consignó el sitio del diario El Tiempo.

Admitió que esa búsqueda por la paz le costó su “prestigio político” por el proceso fallido, más allá del respaldo que tuvo de varios partidos políticos y la comunidad internacional. "La guerrilla fue la que siempre buscó romper el proceso de paz", se quejó.

Las FARC, en cambio, denunciaron en ese momento que el proceso de paz fracasó porque el Gobierno nunca aceptó combatir y frenar la violencia de los grupos paramilitares, por entonces muy activos en el país y con fuertes vínculos con el Estado.

Pastrana narró también puntillosamente los pasos de las negociaciones, la chance perdida de una reunión con el entonces líder de las FARC, Manuel Marulanda, alias Tirofijo, y las trabas que aparecían que le dejaban en claro que “no iba a ser fácil” el proceso.

Celebró igualmente el entendimiento para liberar a más de 300 uniformados secuestrados y lamentó que las FARC congelaran las conversaciones cinco veces.

"Siempre he sostenido que la paz atropelló a las FARC", dijo, y reseñó que el proceso fue en declive porque la guerrilla secuestró un avión, dinamitó un puente en Antioquia y buscó volar el acueducto de Bogotá, además de usar la zona de despeje militar para cometer delitos.

"Puedo salir hoy de aquí con la frente en alto: hice todo lo posible y lo que estaba en mis manos para hacer la paz en Colombia. No lo logré; tristemente, no lo logré. ¿Cuántas vidas se hubieran salvado, cuántos muertos hubiéramos evitado si se hubiera firmado la paz? Ellos no estaban preparados”, expresó. (Télam)