El expresidente de Chile Ricardo Lagos (2000-2006) afirmó hoy que su país "tiene una gran ventaja" con la posibilidad de aprobar la nueva Constitución en el próximo referendo y descartó haber manifestado su apoyo a rechazar el texto, tal como señaló la prensa.

El exmandatario explicó que, de aprobarse la Carta Magna en el plebiscito previsto para el 4 de septiembre, existe "una gran ventaja”, pues se sabe “cuáles son aquellas cosas indispensables a hacer de acuerdo a la Constitución", aunque aclaró su postura de en un futuro "aportarle mejorías al texto”.

En el supuesto de que ganara la opción rechazo, el exmandatario aseguró que "será importante tener claro cuáles son aquellas propuestas de la Constitución propuesta por la Asamblea Constituyente que deben preservarse a futuro”.

Las afirmaciones de Lagos fueron a través de una carta enviada al director del diario El Mercurio, en respuesta al columnista del medio Joe Black, quien afirmaba que el expresidente “dejó claro que no hará campaña por el apruebo y casi todos chilenos entendieron que seguramente votará el rechazo”.

Lagos contestó que “es una conclusión apresurada que hace una lectura muy ligera" de lo planteado y reiteró que el país tendrá una gran tarea a partir del 5 de septiembre, el día después del plebiscito.

“Chile no vuelve atrás; lo que nos cabe es avanzar hacia una Constitución con visión de presente y futuro, de justicia y progreso, de nuevos desarrollos y nuevas oportunidades”, manifestó.

De esta forma, Lagos se acerca a la opción apruebo, pero tal como otros sectores de la centro izquierda, bajo la premisa de realizarle luego mejoras al texto constitucional, a diferencia de la propuesta de la derecha, que plantea “rechazar para reformar”.

Actualmente Chile se rige con la Constitución de 1980, escrita durante la dictadura cívico militar de Augusto Pinochet (1973-1990), con una reforma firmada el 2005 por Lagos.

El cambio de la actual Constitución fue uno los reclamos ciudadanos durante el estallido social de octubre de 2019, que llevó a un acuerdo con la mayoría de los partidos del oficialismo y oposición para redactar una nueva carta magna.

Las multitudes que tomaron las calles chilenas entonces señalaban a la actual Constitución como origen de la desigualdad y reivindicaban un nuevo modelo de Estado que garantizase la salud pública, la educación universal de calidad y una mejora de las pensiones.

El 25 de octubre de 2020, mediante un plebiscito nacional, se aprobó por casi el 80% la redacción de la nueva Constitución y, unos meses después, en mayo de 2021, se eligieron los 155 convencionales que redactaron la nueva carta magna. (Télam)